GIRAPOEMA en formato de revista digital gracias a Dennis Mariella.

LetrasKiltras TV

GIRAPOEMA

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Haz rodar una poesía es un proyecto de intervención cultural que nace el año 2006 como una manera de fomentar la difusión de la creación poética y que en su tercer capitulo, llamado Gira Poema, toma cuerpo como una celebración del Día Mundial de la Poesía.

Mediante convocatoria de mail-art, trabajando sobre la base de la colaboración generosa de personas que actúan regalando sus creaciones o siendo tutores de la iniciativa, se ha obtenido el siguiente libro- objeto, poemario que es una muestra tangible de que la poesía aún vive y que poetas aprendices y ya consagrados, se unen superando barreras de tiempo y espacio para lograr el fruto que hoy, al leer estas líneas, llega a tus manos.

Como bien dijo Federico García Lorca la poesía no quiere adeptos, quiere amantes, por tanto, disfruta de esta obra colectiva, embriágate con su esencia y al finalizar la lectura sé generoso liberando estas letras, abre tus manos…
… Haz rodar una poesía.



Nat Gaete

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Se agradece infinitamente a las personas que participaron del proyecto y, en forma especial, a los curadores quienes desinteresadamente llevaron a cabo la tarea de editar, imprimir y liberar el libro.

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AUTOR

Temo el instante sucio
de borrar letra a letra
todas las líneas escritas.



Agustín Calvo Galán - España

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PASIÓN POR LAS LETRAS


Construiré sólidos puentes
para cruzar el turbulento río
que arrastra mis propósitos
náufragos de mí,
ajenos a mí,
huérfanos de mi voluntad,
para así lograr beber de la fuente
que me brinde la palabra que ansío…

Quiero/necesito,

escrituras sin sequías
manantiales de versos,
susurros de las musas...

Crearé desde lo imposible,
desde lo negado,
desde lo desconocido,
colocando letra sobre letra
suavizando la imperfección de sus aristas,
entrelazándolas con adquirida destreza.

Haré arena de la piedra
y piedra de la arena.
Seré…
por esta pasión a escribir que me consume
artesana, obrera y abeja.

Ya no temeré que la oscuridad me ciegue.
Ni que la inspiración me evada.
Ni que la sabiduría me sea esquiva.
Veré la luz.
Respiraré con ansias
y mojaré mis ojos de agradecidas lágrimas.



María Magdalena Gabetta – Argentina

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EL CAMINO DE LOS POETAS

Caminamos...
Construimos el camino deslizando las arenas
Triturando los vientos
Hurgando la historia que se desvanece
Caminamos...
Apretando con los dedos una lágrima de mar.
Caminamos...
Nuestras narices se independizan
Inhalan todo el olor del universo
Se sumergen en el polvo cósmico
Que originó los rostros de la vida
En los pétalos de las rosas húmedas
En las hierbas mojadas por el rocío.
Caminamos...
Como huyendo, como buscando
No queremos y sí queremos
Estar acompañados de la soledad
Caminamos...
Con la piel herida de tanto sentir
Y el milagro llega en cualquier momento.
Hay una complicidad de luces
Entre las noches y los días
Cuando nace un poema.
Luego
Seguimos caminando
Cual errantes nómades por el desierto
Escudriñando los silencios
Tapándonos y desnudándonos en los solsticios.
Caminamos y caminamos...
Hasta oír, olfatear, sentir en nuestra piel
El suave aleteo que se acerca
Hay una complicidad de luces
entre las noches y los días
Atentos, sabemos,
que el poema está por llegar.



Ana María Manceda - Argentina

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BUSCAR IMPOSIBLES

No me saco la venda que me tapa los ojos.
No descoso la boca
ni descubro el oído.
Permito que me embargue la nariz el podrido
perfume que a este mundo
le emana de los poros.
Me resigno a los cortes en la piel
que afiladas
moléculas de aire
infringen a mi paso
por las calles de piedra,
de adoquín o de brea,
pisadas en la búsqueda
de mi espacio en la Tierra.
Con los ojos, la boca, los oídos cerrados,
con la piel destrozada
y la náusea en las venas,
así, desorientada,
sin valor los sentidos,
puede ser que me olvide
de buscar imposibles,
los reinos prometidos
ni el edén que me toque.
¿Aceptaré sumisa
el podar estas ramas y plantar las raíces
donde se frene el viento
y se seque el deseo
y terminen los sueños?



Carmiña Candido Daverio - Italia

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EN EL CUERPO DEL POEMA


I
La muerte me llama
en sueños melancólicos
y voy tras la palabra
y voy tras el sueño
que me parece más lúcido que lo lúcido
y me derramo
grito y me revuelco
y voy tras la palabra

II
La noche se revela
como un todo insuperable
una melodía perfecta
que trae consigo palabras y deseos

Ahí quiero mecerme
entre sus brazos de seda retorcida
en el calor de sus entrañas frías
como sueño dibujado en invierno

III
Yo abajo
en mi cadáver rebosante de alegría
en mi pozo de ilusiones y mariposas
mi propio jardín
de deseos mutilados

IV
Espejo de la muerte
cuerpo abandonado
cuerpo de fragilidad exaltada
dosifícame la luz
dosifícame el ser
en la plenitud del día

V
Volver a los huesos
a mi voz que me huye
en tinieblas desatadas

Entrar en la poesía
entrar en el poema
en que se ha convertido mi carne


Linda González - México

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MARISMAS

Nota de agua canto mudo
donde el silbido del ave amanece
La luz extiende sus brazos a las ramas
baña la corteza y se desvanece en las raíces
Los tordos anuncian primaveras
no hay silabas del cielo precipitándose
pero se lee la piel líquida
y en su profundidad hace perpetuo el verso.


Karol Arcique - México

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LOS MULTIPLICADORES

Porque allí
donde la esfera es más esfera
como el buitre
el poeta se ocupará de
la carroña.


Juan Torres Jiménez- Chile

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A LAS PALABRAS

Suben efervescentes dentro de un esófago que las sustenta
la lengua las escupe
y en un salto heroico mojan este papel
dura la lengua que las modula
dura el pensamiento que las engendra
de tanto escrito que permuta
las vocales para abrirme
las consonantes para dislocarme
Dios
dame tu teta
dame lo impronunciable con la boca abierta
la letra que ominosamente alerte mi muerte
cógeme dentro de tu verbo
no dejes que mi cuerpo se caliente.


Paola Restrepo – Venezuela

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CUESTIONAMIENTO A LA LENGUA

Quién no se ha quedado con la palabra en la boca
con el mutis del silencio
haciendo sed en la lengua.

Quién no habrá mirado la incomprensión en la charla
de dos seres que batallan
por transmitirse en el habla.

¿Puede acaso mi discurso
obrar para bien lo que pienso?

¿Puede el instinto de buscar fuego
encontrar una llama?

Qué puede un diálogo
qué una palabra
Que no pueda una mirada.


Edgar Khonde – México

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PALABRA CUATRO

La palabra
vuelta
nata espesa que se cuela.

La palabra taza
que contiene y que derrama.

La palabra mantequilla
en la tajada infinita.
La palabra desayuno.
La palabra hecha de migas.

Las sillas que se arrebatan.
La leche que nos vasija
y la infaltable distancia
sin palabras ni partida.



Gémina Ahumada - Chile

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ILUMINADA POESÍA

(a Drumond, a Gautama)


el tiempo presente
la vida presente
el aquí y ahora
de quien toca la tierra

mientras señala el espacio

la mente
en el vacío
poesía
presencia iluminada

gota de agua
para la sed del mundo

cielo y tierra en una mano


Luis Alberto Angulo - Venezuela

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Me dijeron que no soy poeta,
no sé pintar bodegones.
Me dijeron que hay patrones del sentimiento,
que dirigen su música, con batutas rancias.

Cuando marcan el compás
siento un aliento profundo
de pasado, me produce náuseas.

Me hablaron de la poesía reglada,
de posible evaluación,
que gana en forma, en brillo,
que oculta cualquier rasgo del alma
y tapa su boca con medidas de calibre,
disfrazada de palabras,
moribundas.



Julia Isasi Martínez – España

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A SER VERSO

Como la lluvia cae del cielo
fluyen las palabras, son destello,
ordenan las ideas hechas verbo
reducen emociones a ser verso.

Y un crisol las deposita en el cerebro,
les da voz cada vez que quieren ser,
cantan, hablan, bailan al través,
danzan del derecho y del revés,
modifican, planifican, rectifican lo que ves
y componen los poemas,
ellas mismas son emblemas,
surgen limpias, son origen del saber.

Subliman lo craso,
exaltan lo escaso,
reducen fracasos,
rezuman poder.


Isabel Barriel - España

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DES/HILANDO


Ella mira a través de la ventana
la oscuridad alambrada como mueca.
Tiembla la mano en el desierto
de una vida en blanco,
figurando versos descarnados,
ascéticos.
Quisiera que las palabras se amaran
en sus enredados muslos
y besos húmedos.
Quisiera celebrar la carnalidad
del verbo
la abundancia de letras
regocijándose
en placeres de largos fraseados.
La exuberancia del significado
libre de ecos,
encogiéndose de hombros
con el gesto gracioso,
desafiando la tradición exclusiva.
Mira el papel. La luz y la mordaza.
Mira largamente la ventana
y la transforma en puerto.


Nela Río - Canadá

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TERRIBLEMENTE PRIVADO


Se me escapa,
a las tres de la mañana
bajo el escritorio la fama,
detrás del discurso de aceptación.
Y con una red de mariposas
la cazo.
Pero qué voy a cazar pues,
soy inofensivo
desconocido
terriblemente privado.
Es como un rinoceronte,
cómo podría, aunque sea,
acercármele.
Con las ganas nada más.
Que claro que bastan
lo que me sobran son
los versos esplendidos.



Iván Viñas - México

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Forjadora de palabras
busco herramientas que las transformen,
que las renueven. Herreros
que traduzcan mis visiones
con sus callosas manos,
que vayan más allá de las formas
conocidas.

Cazadora de ideas
mis venablos no aciertan
en el corazón del blanco.
Los brazos que los lanzan
se muestran débiles.
El cerebro que los guía carece
de elevado talento.

Pero ya es demasiado tarde
para estos oídos seducidos y
sedientos por la música de los versos.



Montserrat Anti Font – España

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TANKAS A FEDERICO

Hasta su pecho
claveles rojos trepan.
Sobre la frente
remolinos de lunas
huyen despavoridas.

Truncos sus versos
y marchitos los nardos.
Poemas rotos esconden las guitarras
desangradas de España.

Que se va al cielo
solito Federico
ángel en vuelo.
Las culpas del silencio
castigan la mañana.


Zulma Rosadilla - Uruguay

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DON QUIJOTE

Miguel de Cervantes escribió
Tal vez el último libro de Caballería
Dicen que el ilustre escritor de esa obra
Lo hizo para mofarse de lo que ya existía
Debido a la demencia del Quijote
Todo lo contrario, enaltece lo hermoso e ideal
Tan fuerte como olas en el mar
La complicidad de Sancho Panza
El Amor por Dulcinea rebasa
Todos los sucesos antes aislados
Cervantes merece el más grande elogio
Muestra una locura más sublime que ridícula
La hidalguía transcurre con aplomo
Sin dejar motivo para nuevas aventuras
Aun quedan cenizas de ese héroe
Luchamos contra molinos tecnológicos
Las personas se conforman con un lenguaje soez
Se apartan de la divinidad de las letras
Conformándose con canales nada especiales
Que publican lo que creen grandes titulares
Don Quijote de la Mancha
El caballero de triste figura
Expresa lealtad y busca libertad
Suelta así los yugos de la realidad
Sin dejar de propagar la honestidad.



Wilmer Velásquez – Venezuela

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CUANDO UN POETA MUERE

(A Augusto Zorreguieta)

Cuando un poeta muere,
se desatan las tormentas adentro de las copas de cristal
y de nieve que beben sus amigos.
Celebran en estrofas, sus versos taciturnos,
con sus pechos inflamados bordeando terraplenes.
Los barcos desflecan las aguas del Leteo...

Cuando un poeta muere, se doblega la espiga... se serenan los vientos,
la campana se calla, el agua de las fuentes se guarda los deseos.
Silban ritmos los pájaros del último Nocturno
y luego parecieran, de frío, enmudecidos.
Surca Hércules la tierra con sus brazos de héroe
y en la gramilla húmeda le cobran desatino.

Cuando un poeta muere, resucita el poema, se recibe de adulto,
adopta putativo el oído del viento.
Se rompe una burbuja, deja escapar los sueños del “Pensamiento Hereje”
que leudan en silencio.
Se encuentran dos palabras antípodas que nunca se encontraron.

Cuando un poeta muere, se mueren las espinas, se desnudan los lirios.
La luciérnaga apaga su candil melancólico...

Cuando un poeta muere...



Eva Isabel Ruiz Barrios - Argentina

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ROSTRO

El hombre se mira en los hijos de la mujer
sus ojos.
Acaricia su casa, cruza por todos sus pasillos, se refleja en sus pisos, y se acuesta en su cama.
El hombre se tropieza con sus recuerdos, donde respira (se despierta, alborota) toda su vida.
Se sumerge dentro de sus orificios, la conoce, la habita, recorre sus días y sus noches, sus calles.
Es inevitable, decide quedarse allí.
Se borran sus huellas en el tiempo.



Adriana Prieto - Venezuela

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DEJAME SER

Déjame danzar en el jardín de tus deseos.
Transportarme en brazos de tu amor,
sentir tu suave deslizar
entre sábanas y pieles,
en el apagado ronroneo
en vibración con tu cuerpo.

Ven mujer, apégate a mi
no me sueltes,
báñate con mis sueños,
quédate junto a mi;
Surge de tus soledades,
de tus distancias

Amanecer de tus noches frías
ven al encuentro de mis instantes,
de mis sabores, de mis aromas.
Apaga tus desdichas
en el fuego de mis pasiones,
preciosa alma mía.

Deja que sea tu almohada preferida,
tu rinconcito secreto.
Déjame ser tus estremecimientos de deseo,
tu orgasmo mas intenso.
Tus caricias avergonzadas y secretas,
tus bochornos de carita roja.

Quiero ser los temblores en tu cuerpo.
El acelerado latir de tu corazón.
La idea más loca
el te amo más intenso;
Sólo quiero hoy y siempre,
ser tu alma gemela, que te ama y adora.



José Emilio Fontirroig - Chile

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HOY RECORDÁNDOTE

Vuelven los cantos
de viejas sirenas
que salen de tu voz
reflejando mares, arenas
de aquel tiempo mejor

Sólo soy un transeúnte
acostumbrado a andar sin ti
por estas vías
la vida no me mata
pero tampoco cierra heridas

Tu mirada está tan lejos
y sin embargo sólo a un paso
describiéndote en las noches
sintiendo un abrigo
sabiendo que no es cierto

Tarareándote en cada esquina
componiéndote en el aire
respiro por inercia
mas no lleno mis pulmones
de otra cosa que no sea nostalgia

En casa cuatro paredes
me sitian, me ahogan
manicomio de pasiones
yo dentro de él
vivo de intangencias

Me duermo reparando
en los vicios del sueño
concentrando mis pensamientos
pidiéndole a Morfeo
que me deje soñar contigo



Lermi García - España

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MARÍTIMA CERTEZA

¿A qué huele mayo?
¿A qué sabe tu piel
cuando conversa con la mía
y llora
y aprieta
y me envuelve?
Cuando digo te pienso
no es la memoria quien habla,
es la punta de mis dedos
y, a veces,
la resaca de un encuentro en mi playa.
Exprimo en esta tarde de mayo tu nombre.
Lo escucho y me acaricia,
lo toco y me habla,
lo chupo,
lo muerdo.
Tu nombre.
¿A qué huele este mayo sino a ti, peregrino mío?



Leticia Romero Chumacero – México

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BICOTA

El contorno de tus manos, el color de tu sonrisa
siento destellos en tus fulgurantes ojos,
es que miras y muero, que fuerza dios
a veces desvanecen, y te pierdes en tus sueños
quiero entrar en ellos, que delicia vida
acaricio tu piel, candorosa, de aroma tan bello
sublime tus pechos me eclipsan y lo sabes bellos,
tu cuerpo se mece contorneándose
invita a tomarlo, que tiernos y esbeltos
quisiera guardarlos, y sigo explorando
las piernas torneadas, me envuelven no quiero dejarlas
beso tu pubis, me estiras los cabellos, llego a tu boca
que néctar fantástico, y sigo mordiendo
tan suave es tu lengua, mis brazos te apresan
siento el sudor, el clímax ya llega.
por fin nos miramos, estás muy tranquila
sonriente
muy suave, acurrucas tu cuerpo, y sigo entre tus piernas hasta morirme en la noche.



Osvaldo Vallaro – Argentina

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MI JINETE

Cabalgas mi aire sin brida
No llevas siquiera montura,
Te mueves con hidalga soltura
Avivando mi ansia desabrida.
Con conducta indómita y valerosa
Arremetes al galope sin freno
Liberando mis riendas a pleno,
Ya nada dentro de mí reposa.
La fibra de mi cuerpo responde
A tus muestras de bravura;
No reparamos en la hermosura,
Lo sagrado tras ella no se esconde.
A pleno sol y a campo abierto,
A viva voz y sin desmayo,
Mi deseo viaja como lacayo
De tu oasis en mi desierto.
Seré cual dócil cabestro
Que acepta tu dulce alegría
Y hasta tener tu deseada compañía
Serás de mi sentir único maestro.



Verónica López Villar – Argentina

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INTERPONERTE ENTRE MI OMBLIGO Y LAS LUNAS

I

Como eclipse lunar
en penumbras, encendidos y alineados,
así somos en las noches
a la vista del mundo.

II

Ciérrame los portales de tu rostro
si es que no me darás una exaltada bienvenida.

III

Tengo herido el labio inferior
de morderlo en esta interminable espera.

IV

Agonizo
pero no me duele la nostalgia que viaja por mi cuerpo
porque mi piel VIVE con la esperanza de que vuelvas.



María Gabriela Abeal - Argentina

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SILENCIOS, PARPADEOS

a Nuria

Mujer, dialogan tus manos con mis ojos,
y es verte respuesta al enigma de la belleza,
y no el cuerpo que propone la piel,
y no el cuerpo de tus senos
sino lo que hay detrás de ellos:
de rojo graso y vivo cuerpo lates,
corazón que evoca la fuente de tus labios
en palabra viva del alma que se asoma.

Mujer belleza, niña diáfana,
en qué accidente de lo incierto
nos cruzamos para compartimos
los tiempos y los espacios.
¿Por qué escribo estas palabrerías
que no dicen nada que no dijeran
los que bien te conocen?

Late luna creciente de tu pecho,
vena de satélite, extraña del mundo.

El tiempo olvida que es tiempo,
te mira encaracolada en silencios.

Pende de tu sonrisa
la mejor de las respuestas, y las palabras son nada.


Mauricio Ruiz - México

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HACIA TI


Amor que llegas hondo en la divina noche
platicando al silencio, enjuiciando al designio
Estrecharé tus manos a mitad de la niebla
Sin importarme penas ni castigos.

Bendita voluntad mis alas mustias
Volando sobre el fuego hacia tus labios
Siguiéndote, siguiéndote....
Cansado, moribundo, en este largo viaje.

No importa la tormenta, el crudo invierno
Apedrearé sin piedad las estaciones.
El dolor me ha enseñado que no hay dolor amargo
El amor es dolor sin amarguras.

¡Amor! ¡Amada! ¡Mía! Espérame en la noche
Callada. Quiero amarte, amarte. Quiero
Contar cientos de estrellas, regalarte.
Mi alma que ya es tuya, en fin, mi vida



José Manuel Tápanes Mijenes - USA

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LEVEMENTE

Levemente, la brisa de tu presencia
hace desaparecer la sonrisa de tu boca,
desvanecer el brillo de tu mirada,
que el dolor se escriba en tu cara...
Levemente la brisa se esfuma, se borra,
y la felicidad de tus sentidos, se apaga.



Alicia Calero Cervera – España

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ENSÉÑAME

Enséñame la palma de tu mano
Que tu mano trae mito y realidad.

Enséñame tu fantasía
Que si coincide con la mía
La haremos realidad.

Enséñame la planta de tus pies
Que tus pies te traen
Tan cerca, tan cerca
Que no puedo respirar.

Enséñame esa melodía
Que llevas en tu andar,
Una danza, una alegoría
Que me hace suspirar.

Enséñame una vez más
Esa sonrisa que me dice tantas cosas
Y que calla tantas más.



Phrisma – USA

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DE LA AUSENCIA

Como no existes, para eso las palabras,
para eso el lago sin esperma que encallan temibles las/
auroras.
Y porque no existes y es fácil el suicidio,
para eso el poema inagotable que oprime la vena sin/
desgarro.
Porque no existes y se escancian los abrazos,
para eso el trágico luto de las rosas que entretiene el/
otoño
Como no existes, para eso los nombres imperfectos,
para eso la mentira escuálida que toma la mano de la/
mano.
Y porque no existes y preservo la lágrima,
para eso la pena es una cáscara del extremo de la noche.
Porque no existes y es gris la tinta de los besos,
para eso imagino esa lluvia que alcanzo y no me toca.


Rogelio Pizzi - Argentina.

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POEMA DEL AUSENTE

Escribo este silencio para decirte
que acá hace frío
que me compré un libro de Rimbaud y un abrigo
y el primero calienta más que el segundo
que desayuné tostadas.
No es broma.
Escribo este silencio para decirte
que tu ausencia y la mía no caben en el cuarto
que no hay a quién contarle lo que pasó en el metro
o leerle este intento de poema.
Al salir a la calle acabará el silencio
aunque para mí no acabe
y cerrándolo con el punto y aparte de una sonrisa falsa
tendré que echarlo intacto al buzón
de mi nostalgia.


Marianne Díaz - Venezuela

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NUESTRA CENA CON UN ÁNGEL

Encontré anclado en el tiempo
un atardecer lejano,
con su capitán Juangriego
a quien sorprendió pescando.

Una cena junto al mar:
los niños iban brillando
con pinceladas de sal
que El Caribe había pintado.

De repente una figura,
de muy menuda presencia,
nos pedía con urgencia
las sobras de nuestra mesa.

Se detuvo aquella escena,
con su sol anaranjado,
con sus barquitos de perla
y sus recuerdos anclados.

Todos lo reconocimos:
un ángel había llegado,
tenia vergüenza al pedirnos,
mas el era el gran regalo.

Nos dijo, yo no hago ruido,
comeré abajo en la acera,
y masticaré escondido,
para que ustedes no vean.

Mas como darle las sobras,
de nuestra miseria humana,
si hemos anclado sus horas
a tan injusta batalla?

Con lágrimas en los ojos,
lo invitamos a la mesa,
fuimos testigos de un rostro
al que todos se asemejan.

El tenía nueve años:
mi hijo cedió su cena.
El se llamaba Gerardo,
el de las alas de seda.

Comió todo frente a él,
como saciando su sueño:
el de un día llegar a ser
un pescador de Juangriego.

Su padre vendía zapatos,
en una tienda del pueblo,
pero el decía que pescando
se aseguraba el sustento.

Ni por su ojito derecho
entraba el atardecer,
el decía que estaba ciego,
pero ese es su parecer.

Si nos negamos a ver
el hambre de sus caminos,
el ciego de proceder,
es culpable de su olvido.


Estamos ciegos de alma,
reyes de un reino vacío:
nos ve con alma descalza.
este angelito perdido.

No te olvidare, Gerardo,
pues te has quedado por dentro,
ya no en un puerto lejano
si no en ardiente recuerdo.

Su llama forjará sueños
y esa anhelada respuesta,
que dibuja el frágil vuelo
de tus alitas de seda.


Carmen Rojas Larrazabal - USA

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ESCRIBIENDO CONTIGO O SIN TI


Si me pides que deje de escribir o actuar para dedicarme solamente a ti;

no voy a aceptar.

Prefiero sentir mi alma resquebrajándose durante mil años,

hacer del mar mis lagrimas y de los riscos el pozo de mi dolor.

Escojo vivir con esas terribles grietas en las venas;

lo prefiero a retirar las letras de mí.

Lo decreto antes de dejar de contar historias en los distintos escenarios.

Porque si ello se ausentara más de cinco minutos,

dejaría de respirar,

muriendo así por causas naturales antes siquiera de empezar a llorar por ti.





Aunque no seria mala idea

después de 500 años

ceder a tu amor y quedar petrificado.

Convertirme en una estatua más de la colección de tu sala

y ser recordado como el poeta de piedra que no supo amarte,

como el actor que siempre mintió arriba de una tabla para decir la verdad.





Ámame así o sal huyendo antes de que se quemen tus piernas.

La pasión por mi trabajo puede enardecer a cualquiera.

Escucha las letras que salen de mí

ó corre a otro paraíso tapándote los oídos.



Veme a ver al teatro sin importar que las obras sean para niños.



Lee mis tonterías y dame el avión pensando en que algún día llegaré al valle de lo sublime.

Regáñame de vez en cuando si no escribo

y pídeme siempre que interprete mejor mi papel.



Leamos juntos a Buckowsky, Zaid, Baudelaire, Rimbaud, Zonta y Aridjis.

Oigamos a Bach, Vivaldi, Dark Soho y Astrid.

Vayamos a ver a Cauduro y a mi viejo amigo Aquiles que nunca te presenté.

Gocemos del musical de Mecano sin arrepentirnos de la década de los 80.

y hagamos del Lago de los Cisnes una tradición.







Solo así recibirás flores todos los días,

tendrás poemas que te hagan siete veces el amor.

Amanecerás exhausta entre mis brazos

y harás de tu estancia una sonrisa compartida.

Disfrutaré contigo una hora de caricias tiernas

te quitaré las lagañas con un desayuno a la carta,

serás libre de fabricar tu día

y consentiré tus humores si amanecieras adolecida.



Óyeme así o petrifícame dentro de 500 años,

sella tu amor en un beso con condiciones

ó calla hasta entonces conmigo.

Edifiquemos almas o sal a platicarle a otra persona sobre la historia del dinero,

consuélate con una casa en Long Beach

y trata de conocer a algunos amantes en el cementerio.



Porque de ser así,

tu y yo aunque bajo tierra estemos

no compartiremos las mismas tumbas ni tendremos al mismo anfitrión.

Yo seré invitado al baile del cempasúchil

y tú al homenaje de los faraones perdidos.

Yo cenaré pan de muerto y mucbipollo

y tú pedirás espaguetis para llevar.

Pasarás los días extrañando tus vestidos y pensando en quien pueda estar presumiéndolos ahora.



Yo,

seguiré escribiendo y pisando de vez en cuando esa divina tabla con otra historia nueva que contar.

Cobraré las funciones y no desistiré de dar una que otra cortesía para quien me caiga bien.



Ya que te conozco diría que siempre consigues lo que quieres,

eres tenaz, determinada y serías capaz de pasar un milenio en el intento por conseguirme,

pero de no compartirme como soy,

tardarán 500 años tus murmullos

para que yo pueda ceder a tu amor.

Solo así lograrás tener en tu sala

a ese poeta de malaquita;

tú pensando cada tarde atemporal

en el idiota insensible que alguna vez conociste y que no pudiste aprehender en vida

y yo sin poder mover ni mis ojos, seguiré labrando una inscripción que diga:



"El dolor deja sabiduría acerca de la resistencia"



Porque te conozco también te digo que si me compartes como soy,

harás lo que quieras conmigo,

cumpliré cada uno de tus sueños

sin importar lo que me cueste el diamante que seguro pedirás.

Saldremos a viajar cada que estés aburrida

y conversaremos las horas que nos alcancen hasta que se detenga el tiempo entre tu y yo.

Te llevaré al mar Caribe de vez en cuando para charlar con las orquídeas de Solferino,

observaremos juntos el desfile de los peces Loro,

y si corremos con suerte,

una escuela de rayas águila se alojará unos meses en la isla de Cozumel pasando antes por Holbox en dirección a Río Lagartos.




Viviremos la evolución del arte de nuestros compañeros en el querido Quintana Roo.

Añoraremos las viejas reuniones de largo aliento en la que tú y yo nos conocimos,

haré siempre lo mejor de ti,

y hasta cocinaré en ocasiones especiales.



Una vez despidiéndonos de nuestros entrañables amigos,

conoceremos la Sagrada familia, la torre Eiffel, Valencia y Costa Rica.

Te amaré durante los 1000 años que viviré con la fortuna de tu amor

y moriré por ti de ser necesario.

Yo siendo poeta y actor

y tu feliz de que yo lo sea.





Te suplico que no me pidas que me dedique solamente a ti,

es muy difícil explicar un camino con corazón.

No me demandes elegir, escoger ó preferir,

sería ofrecerte la amarga decisión

de escribir contigo o sin ti.



Carlos Wilheme – México

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ATINO


En esta noche insomne se desbocan

los deseos de estar cerca de ti

y el espíritu de la distancia

me trae el llanto de las olas desoladas.


Puedo oír como el viento dialoga con las hojas

y como el grillo canta debajo de mi ventana

y como las estrellas van rezando en silencio

y como la tierra solicita su mensaje de paz

y como la misma tierra sostiene a sus vivos

y como guarda en sus entrañas a sus muertos.


Y puedo preguntarme si estarás escuchando

el rumor de las piedras y el murmullo de las nubes

y puedo responderme que estás adivinando

el código del viento que de prisa va pasando.


Y puedo preguntarme si estarás preguntándote

si en las estrellas residen todas las almas buenas

y puedo responderme que esta noche estás buscando

en cada una de ellas las almas buenas de tus antiguos mayores.


Y puedo preguntarme cómo será el morir

y puedo responderme que nunca lo sabré

ya que cuando mi cuerpo muera ya estará

inerte y mi alma volará en las manos de Dios.


En esta noche insomne

de esta gran ciudad

me acompaña el segundero

que no se cansa de jugar con el tiempo;

ahora, son la dos y tantos minutos

y estamos tan lejanos y cercanos;

en esta soledad intento escribir versos

y se me forma un abismo ante la realidad,

y sólo atino a beberme tus recuerdos



Delia Rengifo - Venezuela

.

¿DÓNDE TE HAS IDO?



Vi cuando mordías la noche

venciéndola,

ocultando tu sombra

tus dientes malignos tallan

en mis pupilas

tu rostro

te busco debajo del sueño pulcro,

tanteando las escaleras

buscando tus pies

Me levanto y no estás

se agoto el café y el pan duro

Y aún las golondrinas carcajean

en las noche

¿A qué juegas soledad?

¿Dónde te fuiste?



Jairo Prieto – Venezuela

.

DIVINA TENTACIÓN


¿Has besado alguna vez

labios tan fríos

como la noche?.

El viento sopla en el agua

la sombra que oculta la luz,

el fuego que hay en el cielo

renace en la ausencia.

Callada se rompe en llanto

y en el momento

surge la pregunta:

¿has besado alguna vez

el tiempo

que se te ha olvidado?



Dardo González – Argentina

.

LA BELLA Y EL PEREGRINO


Las perlas de mi sonrisa han despertado el canto de esta fuente silenciosa. Soy bonita como esa rosa blanca que ha abierto sus pétalos en el verde regazo de mayo. Este eucalipto despliega sobre mí sus frondosas ramas para guardarme de la caricia ardiente del sol.

Vivo en los campos porque mi sitio está entre las flores. Tengo por doncellas a mi servicio a las mariposas, y los árboles frutales tienden hacia mí sus repletas bandejas.

Aquí me has encontrado, triste peregrino, con tus pies descalzos y tus ropas harapientas.

–Dame de beber el agua de tu fuente –me has pedido, y no me has mirado a los ojos.

Y mi respuesta ha sido:

–Que la lluvia calme tu sed. El agua de esta fuente me pertenece sólo a mí, y aquel que sea mi dueño será el único que podrá beberla.

–Entonces pídele a las nubes que te procuren un dueño a la vez que calman mi sed.

Y el triste peregrino ha seguido su marcha. Y yo me he quedado sola con toda mi belleza... En mis ojos ha nacido un nuevo manantial.



E. J. D. N - España.

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NATALIE, UN DÍA...

ahí está, cerca del puente con su puntual manera, con el tiempo de la mano, el que le queda...

corre a salvar la vida, se le alborota el pelo

(el bosque parece un remanso, con la tristeza de mucho tiempo)

y el amor, que gatea como un niño, espera con la ilusión de un debutante...

al cruzarse,

vierte

el alma y

aprenden a morir a la vez.



Isabel Barbero Antón - España

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EROS


Encontrarás en los versos,

en todos los versos míos.

Frases en forma de besos,

que llegan a ti, rocío.

Mi amor es ese río,

que respira entre sus brazos.

Aleja de ti lo frío,

al brindarte mis abrazos.



David José Figueroa González – Venezuela

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LIII


Hago de ti una guitarra
para oírte con la afonía sonora de escuchar
No sé si eres cadencia o boca contenida,
quizás te erices en el umbral de las palabras
y puedas decir algo a esta oreja trunca
como la de Van Gogh.

Eres un ser remoto que vuelve con la música
una sola nota que canta y genera de adentro,
un concebir.

Pero quiero tocarte para soltar
los múltiples secretos.
Así no vivirás como las casas
sin techos y sin sueños
donde las risas y el amor se han ido.
Tú el concebir.


Magaly Salazar Sanabria - Venezuela

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MI GORRIÓN


Tuve en mis manos un gorrión que me cantaba,
colchón de plumas bellas,
patitas de flauta dulce,
voz de aguas calmas.

Yo lo tuve, ¡sí señor!, muy cerquita de mi pecho,
durmiente pordiosero,
amante de mi invierno y
enamorado de mi pelo.

Y por ahí salió buscando
un manojo de aires nuevos;
una espiga,
un poema el calor y su recuerdo
me custodian hoy a mí.

Tuve en mis manos un gorrión
con alas delta,
vendedor de mil quimeras,
cigarrillo cantarín,
con ojitos de alelí
y un costal de plumas nuevas
que me besan en la frente
cuando no puedo dormir.

Tuve un gorrioncito no enjaulado
que se vino a robar el
alpiste de mis labios...



María Eleonor Prado Môdinger – Chile

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Si pones un corazón al descuido

si lo abandonas

en una caja de cartón,

lisa, sin estampados,

en mitad de la carretera,

puedes correr con la suerte infinita

de que un camión de frutas

que va a esa otra ciudad

le pase por encima

y lo extienda

uniformemente

sobre el asfalto.



Adriana Bertorelli Párraga - Venezuela

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HACIENDO UN RETRATO


Enfocando el objetivo de Variogón
apareces en el buen punto más notable.
Punto fuerte de la regla de las tres partes.

Dispuesto a medir con fotómetro la luz.
Medida ya una vez la luz, pon lo que marque.
Abriendo el diafragma, que no es un paisaje.

Sólo queda poner tiempo de obturador.
Ni muy lento ni muy rápido, el que señale
el fotómetro, pero antes el recordarte

que cuando te mire yo, mires también tú
y estés quieta por sacar máximo detalle.
Las fotos y profundidad de campo. Es arte.


Octavio Bello García – España

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ÚLTIMA VERSIÓN DE PRÍNCIPE


Yo quiero un príncipe más sensible

que azul,

El color es lo de menos,

que mate los dragones ancestrales

con la espada de mis sueños.

Que se coma a pedacitos

mi boca manzana,

que incendie de mariposas rojas mi vientre,

que olvide las brújulas

entre mi bosque de trigo reventado.

No importa que sea distinto de azul,

tampoco yo soy rosada.



Nohora Viviana Cardona Núñez - Colombia

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EROS



Tu sensual empeño

de quijote a punto

De querer anclarte a

Mi molino en pié

Tuvo recompensa

Cuando di en tu blanco

Y quedé prendado

De volverlo a hacer



Omar Alejandro Flores - Chile

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DESEADA



Aldeana preciosa y ufana

Aturdiste al senescal

Con tu piel dorada y humana

Con tus labios de coral

Furiosa en combates de alcoba

Altiva en tu seno frugal

Tus lácteos secretos de loba

La escarcha te cubre sensual

Tu piel de blancura brillante

Tu nido de un negro esplendor

Crispada enramada mutante

Exudas perfume y vapor

Portentos, columnas de mármol

Que llegan al eje angular

Del triángulo obtuso del trébol

Que tiene un interno lunar

El viento se adueña del cetro

Y quiere ocupar el lugar

Con su inmanescente presencia

Hurgar aturdido su hogar

La chica en su cuerpo deseado

Acerca el pulsante y vivaz

Que acepta el deleite infinito

Saciando su instinto fugaz.



Agustín Montes de Oca V. - México

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PRISIONERO DE TU PIEL

Reo de tu piel,
prisionero de tu ser,
lideré más de una evasión,
pues el único preso soy yo.

Escapada fallida, captura,
Houdini fue mi inspiración,
castigo y tortura,
vuelta a los barrotes de tu amor.

El patio de la cárcel
es tu rostro,
por donde paseo absorto,
a pesar de verlo mil veces.

Mi celda son tus ojos,
al entrar perdí la llave,
son casi siete cerrojos,
se lo que piensas:
soy culpable.

Soy culpable sí,
pero culpable de amor,
penado con la vida,
tipificado en el corazón.


El indulto fue denegado,
se dictó íntegra condena,
así quedé abnegado
a cumplir la perpetua cadena.


Cual Conde de Montecristo,
buscando un tesoro bastardo,
yo lo encontré aquí mismo,
ejecutadme como Estuardo
en esta bendita prisión,
que como el “Romance del Prisionero”
ni sé cuando es de día,
ni cuando las noches son.

¿Alguien querría huir?
estando en sano juicio si,
habiéndote probado como yo
reincidiría ¡como no!


Luis Miguel Esteban Casado – España

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EL RECUERDO


El recuerdo,

esa calle larga

habitada por lo que nunca

se ha muerto,

pasillos a veces oscuros

donde trafican los ángeles

con sus hábitos de alas,

un mismo lugar

para colgar mañana

este cuarto y sus ventanas,

este viento que detrás de las cortinas

enciende el paisaje

y lo apaga.


No hay el mar

donde arrojar como de niño

tu deseo en una botella,

sólo la ola de la noche,

inmóvil,

la espuma de los árboles

y estás aquí,

mirando lo que quizá después

se vuelva más cierto,

escuchando el aletear de un insecto,

el rodar de las guayabas.



Todo será recuerdo

cuando amanezca,

cuando comience a caer

en la memoria

la sombra de las cosas

y te encuentres de pronto

demasiado lejos,

en el umbral de una puerta

imaginando tu historia

a la manera de los hechos.


Esperar así

a que llegue la tarde lluviosa,

a que se llenen de olores

las macetas,

esperar junto a lo que se fue metiendo

detrás de las horas,

mientras te sientas a la orilla

de la cama,

en la playa de un espejo,

mientras el amanecer

baja a humedecer despacio

la tierra de tu cuerpo.

Rosy Palàu - México

.

TUS PALABRAS


Hoy necesito palabras, tus palabras

Desesperadamente.

Hoy necesito voces,

Que vibren en el aire,

Que digan cualquier cosa:

De la vida que cansa,

De la muerte que arredra,

De la risa y el llanto

Qué sé yo…

Hoy necesito que tu voz

Mate el silencio

Sé como hablan tus manos,

Tan expertas,

Tan sabias,

Tan urgentes,

Tan tiernas.

Cuantas veces puse voz a tu tacto,

Soñé con tus palabras,

Poderosas y dulces,

Como tus manos.

Y tantas otras veces imaginé,

A partir del silencio,

La ficción de ese amor anhelado

Hoy despierto en un aire callado,

Sin fantasías,

Sin ilusión,

Sin sueños.

Hoy ha muerto el amor

Inventado a partir del silencio.

Por eso necesito palabras, tus palabras,

Por eso desespero

Desde antiguo,

Mis acallados pensamientos dicen:

No hay palabras en él,

Nunca las hubo,

Deja ya de esperar.

Vuelve a tu sueño.



Pilar Galindo - España

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BARRO


Aquellas viejas piedras inertes,
que parecían mudas,
despiertan, hablan y cuentan,
porque el hechizo de los siglos,
paciente,
esperaba las mágicas palabras.

Y aunque el sol insiste en inundar.
día a día,
la catedral,
con la especial luz de sus rosetones...

Aunque el frío León, la tierra perdida,
permanece con sus puertas abiertas.

Unas manos,
unas palabras,
una fe,
lo ponen al descubierto.

Y dirán que era irremediable, evidente...
pero esas palabras, esas manos mágicas,
manchadas de tierra,
de los pies a la cabeza,
saben del lodo,
de la tierra seca,
de lo humano,
y de lo divino.

Y que lo importante, lo valioso, está debajo.

Y que para llegar hay que excavar,
profundizar,
y no temer a mancharse.

Y no es una espada el objetivo,
que las herrumbrosas espadas de hierro,
ya dieron su mineral a las plantas,
por eso crecen tan verdes.

Es el secreto de la vida,
hondo, profundo.

Tanto, que al final lo tienes al lado.

Pero había que mancharse, lavarse y volverse a manchar.

Y cuando tu cara, cubierta de barro, piense que no hay más,
tus bellos ojos podrán ver que has llegado,
al umbral.

Donde sólo has de decir: Hola, soy... Sherazade.

Y los dioses del Olimpo, y los otros, te dirán:

Te esperábamos.

Pasa a tus aposentos, desnúdate, toma un baño aromático,
y recoge tu vestimenta eterna.

Te esperamos en la cena de los dioses, ma belle.


José Antonio Pizarro – España

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CONSTANCIA

A Margarita

Con sólo nombrarte los azules regresan a mis ojos
legiones de estrellas
se ven por rincones
y el recuerdo atraviesa el aire como una campana
Las horas sin parar regalan sus mejores oficios
Con sólo nombrarte los azules regresan a mis ojos
Por todas partes me encuentro con barcos de papel
donde anegadas galopan las lluvias de mi infancia
En las noches crecen intima las profundidades
acompañando aquellos soles que se quedaron sin regazo
Con sólo nombrarte
se multiplica el andar de la ilusión.


David Figueroa Figueroa – Venezuela

.

Ya no pierdas tu mirada en el vacío,
no encontrarás tu respuesta ni la mía,
sólo abismo...
Ya no pienses, ya no dudes,
mejor fija tus ojos en los míos
que yo te haré compañía...
Y cada noche te contaré,
gota a gota,
lo que aún no entiendes de nosotros...

Mírame y ya no pienses,
olvida tú aquella noche,
que yo me encargaré
de recordarla siempre...
Mírame y ya no pienses,
será mejor no entender nada
de lo que pasa con nosotros...


Celai Hilders – Venezuela

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NO VENDRÁS



No vendrás porque temes
enfrentarte a mis ojos desnudos
a mis reproches silenciosos
a los gritos de mis lágrimas.
No vendrás porque temes
que se te acelere el corazón al verme
y que yo siga siendo hermosa,
casquivana e imposible.
No vendrás porque me temes
respirando en tus mejillas
acariciando una sonrisa
y sembrándote en la duda.
No vendrás... porque me temes.
Ay, amor, si vinieras,
me encontrarías temblando.



Mara Espiñeira - España

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¡TUS OJOS-MIS OJOS!


¡Quién lo hubiera imaginado!.

Por un mandato del cielo,

¡a mis ojos!, una estrella

muy fugaz, con sus destellos

los dejaron sin su luz

y desde tales momentos,

ocasos y amaneceres

que ayer gocé, ¡hoy, no puedo!

Cuando soñé ver tus ojos

solo vi pájaros negros.

¡Un concierto de graznidos

acompañaban sus vuelos

y creí ver golondrinas

anidando en los aleros

y quedé como perdido

en un mar de pensamientos!.

Entonces, ¡llévame tú!,

lazarillo en tu velero,

navegando, navegando

la magia de mi universo,

por aguas imaginarias

con placidez en sus vientos,

para nunca naufragar

en los mares del infierno

¡y tener siempre tu luz!

de tantas sombras que tengo...

¡Imposible imaginar

que el juego se me hizo cierto!.

Hoy ya sos mi lazarillo,

en la umbría no me pierdo,

y a pesar que en una cárcel

es un puñal el encierro,

no te extrañe si te digo

que soy muy feliz por eso.

Si preguntaras por qué,

¡más feliz si te lo cuento!...

¡Por tus ojos que a mis ojos

la luz vertical le dieron!,

¡me quedaré para siempre

de tus ojos, prisionero!.



Héctor Pedro Rodríguez – Argentina

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NO SON MIS MANOS


(1)
No son mis manos ya
las que te buscan
y te inventan con claves
de ternura
la sonrisa, la frente,
los dos muslos,
la cabellera ardiente
de penumbras,
ni tus ojos-aljibes,
ni tu espalda.

No están mis manos ya
en esa larga
dormición de tus pechos
ni en el fuego
boreal, de tu vientre
anochecido.

No están ya en el aire
ni en el nido.
No están ya en la tierra
ni en tus flores.
No estoy ya
invitado a tus paisajes.
No estoy ya
florecido de temblores.

(2)
Yo siento por mi cuerpo
tus cuchillos,
el mar que viene y va,
que va y que viene
con su eterno barniz
de llamarada.
Tus miradas me endulzan
las entrañas.
Largas, las horas danzan
sobre vidrios
y tinajas de miel
con escorpiones.


Daniel Baruc Espinal Rivera – República Dominicana

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HERMANA

Mírame, ¿qué ves en mi rostro?
Háblame, ¿qué escuchas en la música?
Mírame, ¿puedes abrir los ojos?
No, no puedes.

Tu rostro pálido, tus ojos en blanco
Oh, como odio este lugar
Cuanto deseo que sea un sueño
Si lo es, deseo despertar.

No estas muerta, conectada estás
Yo debería estar ahí, en tu lugar
Deberías estar jugando, con tu bola de cristal
Y no acostada en cama, en estado vegetal.

Mis ojos se cierran, ¿dormiré?
Y si es así, ¿a donde soñaré?
Deseo flotar, en un bosque sin igual,
Donde tu y yo juguemos sin parar.

Pero cuando abra los ojos, veré la realidad
No estas muerta, conectada estas,
Y yo aquí me quedo, en silencio
Y mi voz no aparece, esto no es un sueño

Mamá dice que despertarás
Papá ha venido a verte
Están juntos por ti, hermana
Háblame ¿te queda vida?

Cuando sea grande seré como tú
Tan alegre, tan hermosa
Y tendré un novio como el tuyo
Y a mi hija le pondré tu nombre.

Por favor hermana, despierta.
El silencio me asusta
Quiero oír tu voz
Quiero oír tu risa.

Háblame ¿despertarás?



Pablo Croquevielle – Chile

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SOBRE LA MUERTE DE MI PADRE


Todas las tumbas están vacías.

¡En los cementerios no hay nadie!

Padre Torres Maia

Párroco de Sâo Féliz de Marinha, Portugal




No visito cementerios

Los cuerpos sin vida no tienen ningún valor

Mi padre fue cenizas en la urna

antes huesos en un ataúd

antes cuerpo de velorio

y antes de eso enfermedad

Hoy no es ceniza, no es hueso,

no es velorio, ni fealdad

Es una caricia esbozada,

un presente de recuerdos,

un cierto orgullo filial,

una imagen congelada

que con suaves movimientos

me busca en cualquier momento

me alcanza en cualquier lugar.

(En carretera Punta del Este-Montevideo, 10 de abril, 2007)



Marta Avellaneda – Argentina

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CUENTA CONMIGO

A Alejandra, Q.E.P.D.

10-04-1958 - 29-07-2007



Para despegar,

para dejar atrás,

para volar y

escapar.

Cuenta conmigo.

Porque no me iré

sin recordar tus ojos.

Cuenta conmigo.

Porque no dejaré sola

tu heredad.

Cuenta conmigo.

Porque nunca olvidaré

tu risa, ni tus ganas,

tu llanto o tus penas.

Cuenta conmigo.

Porque me enseñaste

tanto.

Cuenta conmigo.

Para contar, para llorar,

para esperar, para llegar…

Cuenta conmigo.

Porque nunca olvidaré

tu primavera

y tu música y tus sueños;

nunca olvidaré

tu camino, que nunca fue en vano,

y que en mí quedará

como una estela perenne

dibujando tus pasos

por mi vida.

Cuenta conmigo.

Porque tu risa

quedará,

tus palabras

quedarán,

tu vida

quedará

y adonde quiera que esté

irán conmigo.

Cuenta conmigo.

Y tantas canciones

sonarán

y al escucharlas

me traerán tu memoria,

pues, tú me las mostraste.

Porque no estás

sola

y no lo estarás.

Cuenta conmigo.



María Luisa Landman R. – Chile

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INSTANTE UNIVERSAL

(En memoria de José Miguel de Haro García: un amigo.)


Frío de ultratumba

viste de blanco;

decrépito su malestar siempre:

en la noche

no hay de qué avergonzarse.

El día se acerca,

empapa de color

los ojos del mundo,

viven pues lenguas de fuego

o espíritus vivos para el Hades.

Quema la vida

lo que la noche hiela.

Dormir plácidamente:

morir soñando,

guiños a un cercano más allá,

mirar a un onírico cielo,

concupiscencia de anhelos

propios o ajenos…

arropar el cuerpo

y desnudar los sueños.

Y si llega el día,

desnudar el cuerpo

y arropar los sueños:

sólo la muerte

viste de luto

noche y día

trae consigo su mensaje:

displicente, nadie lo entiende.

Posa una mano en el hombro,

regala sueños inacabables

diurnos y nocturnos:

arropa en blanco de día

abriga en negro de noche.

Ausente la despedida:

no hay de qué avergonzarse:

nocturnos diremos adiós para siempre.

Diurnos diremos hasta pronto…



Moscugat - España

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VERSA IMPROPIA (XXIII)


A Paco Bendezú, in memoriam



Grácil es tu figura, y menuda,

bibelot rescatado de una ignota exhibición de alabastro fino.

Luce tu piel el tacto sutil de duraznos maduros,

tu talle se cimbra cuando hacemos el amor

como el mástil de un junco que ha desplegado velas al atardecer

sobre las aguas doradas del mar de la China.

En tu ombligo anidan pequeñas gaviotas que alzan vuelo,

graznan celosas cada vez que un beso febril estampo en el hoyuelo.

Sobre el paño marfileño de tu dorso podría grabar

sutiles anagramas de tu nombre

o laboriosos alejandrinos a tu sexo,

lúbricos, repentinos, anhelantes.

De tus brazos, que diré, aletean, flamencos

alzando breve vuelo hacia mi espalda;

tus manos siguen mis contornos arcifinios,

encuentran mis oasis,

deducen mis senderos más ocultos.

En tus labios, no importa cuanto los fatigue con mis besos,

atisba siempre el sabor dulcísimo de la fruta prohibida del Edén,

y se entreabren, a la vez exigentes y entregados,

luciendo enfebrecidos el oriente

de las perlas de Adajh-el-Basr

que adornan tu sonrisa.

No guardo un orden lógico elaborando la memoria de tu geografía.

Cada noche es un descubrimiento, el hallazgo

de un valle verdaderamente remoto,

un húmedo bosque de culantrillos, un nuevo topos.

Tú bien lo sabes.

No obstante, la fiebre ni el deslumbramiento

me impiden tener unas pocas certezas

y conservar el rumbo de tu cuerpo.

Sé, por ejemplo, que cuando ciñes mis caderas

con tus piernas y te eriges sobre mí

como una cariátide labrada en coral rosáceo,

tu melena de Medusa bate rizos de bronce sobre el rostro;

entonces los apartas con un mohín de labios

y el tierno influjo de tu aliento;

y sé --tengo tanta evidencia, quizás lo he vivido--

que en ese momento tus pechos se me ofrecen

como las manzanas del Paraíso

que Alá y su profeta entregan sólo por el martirio.

Entonces tengo la certidumbre de que me he conectado,

iluso de mí! , Ex Sistere; y estoy aquí aún;

ya he conocido.

Te he conocido.


Miguel Ángel Rodríguez – Perú

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OJALÁ ME REFLEJARA


Sin nombres

Ni veredas caminadas, decir

Que todo el silencio pasa por estos poemas.


Soy, además de ti, un incansable estruendo


Jamás escuchado,

que nace de nubes precipitadas

Volátiles

En aquella esquina

Donde puedo parar a esperar(te),

Respiro (!)

Necesito esta ventana abierta

Como una mirada desde el sesgo

Por donde el manantial resucita:

Mis ojos,

Densos en locura que recorre

Sin final, sin nombre,

Aquello que escondemos

Tan abajo como la tierra.


Javier Sepúlveda - Chile

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AUSENCIA


Tu ausencia camina conmigo haciéndome compañía,

acostándose en tu recuerdo como un día de amor furtivo,

febril, sensible y nostálgico…

Tu ausencia me cuenta que no eres mío,

cerrando tu puerta a mi compañía ausente

eres del tiempo, del mar y de tu soledad…

Tu ausencia me olvida, me borra, me ciega,

consolándome por que no te tengo,

desnudándose… entregando lo que no me das…

Tu ausencia me presta su cuerpo para dormir con ella,

besando mis pechos, tomando la salvia

quítame el aire… quítame tu ausencia…

Tu ausencia de besos, de caricias que no han sido,

Es abrir el cajón y encontrar los recuerdos que no están

Todo lo que no ha sido, todo lo que no esta…

Tu ausencia camina, cuenta, olvida y me presta

Pero siempre es ausencia

Porque no estas…por que estas muy lejos…

Luna



Ivonne Bozo – Venezuela

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DISTINTOSi te envuelven historias


De perlas y piratas

y puedes ver en casa

orquídeas y bromelias,

dan ganas por momentos

de ser un poco loco.

De no ser siempre igual.


De asirse de un madero

al mar de las antillas

y soñar que no es lunes.

Que ya no existen más.


Por dios qué maravilla!

tan solo por un día,

sentirse que uno es otro

y que el otro, ese día,

dejó de ser igual.



Mario González – Venezuela

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SENSACIONES


Mi boca quiere confesarte

Que te beso en sueños

Y que en sueños

Me dedicas poemas infinitos.

Estoy presa en tu corazón

Atada a tu amor,

Que va más allá de todo encantamiento.

Siempre estás en mi mente

Y te siento en mi cuerpo.

Inconfundiblemente te acercas,

Me reconoces,

Me alcanzas.

Y es este juego de seducirme

En el que dejo que llegues

Hasta cada célula de mi ser,

Me eleva, me perturba, me ciega

De la realidad que no es esta.

Estas conmigo en sueños

Y en sueños estoy contigo

Mientras pasan en soledad los días,

Mientras pasan agónicas las horas

Hasta el próximo encuentro

En que la realidad supere el sueño



Kariva V. Garrido – Argentina

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QUISIERA

Quisiera poder decirte, entre versos, te amo.
Y mi voz llegara hasta ti como el eco
de un himno cantado por ángeles fugaces;
como el suspiro, en la montaña, del viento seco.

Eres la suave brisa que acaricia ni mente,
que baña a mi alma y a mis ojos humedece.
Eres el beso que viene y posa en mi frente;
eres la alegría que llora y todo lo desvanece.

Quisiera poder suspirar mis versos a tu oído,
sin que mi voz se muriera en el cielo,
como lo hace el eco de un leve gemido
cuando no puede sobrevivir más al vuelo.

Como la lluvia contagiosa de flores blancas,
que nacen a cada nueva primavera verde,
mis versos brotan, bailan y te buscan;
mi poema nace, vuela y rumbo a ti se pierde.

Quisiera hablarte en el lenguaje de las flores,
poder decirte: te amo mariposa durmiente,
y soñarte en mi verso y verte en las flores,
que en este lenguaje el corazón nunca miente.



Al Juárez Santiago – México

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MIENTRAS TE AMO…


…" ya que cuando se ama
todo el cuerpo termina siendo labio."

(Luis Rosales)


Tú, mi boca preferida,
donde puedo esconder mis auroras,
vas creciendo como un enamorado…

Vas mudando los años,
pero siempre con la misma seda.
Ésa que envuelve la sospecha de que amarte
es mucho más que recorrer todo un cuerpo;
es tanto como empezar por el final de unos labios
para acabar por el principio de unos besos….


Isabel García – España

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SÓLO EN EL BALCÓN…



Sólo en balcón se escuchan las risas ahogadas que llegan del cuarto contiguo.

La de ella acercándose por detrás,

acariciándole el cabello,

haciéndole sentir sus dedos largos y finos buscando el cuello,

el vello encanecido del pecho; el sexo.

Una especie de deseo desabotonador.

Le dice algo que él no puede entender envuelto en la penumbra

del primer gemido que penetra la mañana y en la sangre

agolpada en un único punto palpitante y morado; casi negro.

Él abre los ojos al botón de un seno que le apunta a los labios

y se le niega.

Ella intenta…

singular posición de estiramiento sobre un mar de piel-piel,

otra especie de deseo: calculado.

El ritual de las caricias, el frío de los pies, el calor de los labios.

Cielo perseguido, atrapado, hundido entre pliegues resbalosos

y ácidos.

Telas que se quejan. Paredes que se expanden.

Confusión de brazostorsos, de besosmanos,

como cuerpos recién inventados,

camuflados… inmóviles…silenciados.

Fusión: esa dulce amarga percepción de los amantes.



Marianela Alegre – Argentina

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Traigo la lluvia a tu mar de esquina,

ancla suelta.

Espera, paciente, a que despeje la niebla.

Borrada del mundo, de frente en la orilla,

arranca descalza, sonámbula, sin respuestas.

Quién eres, si no alcanzo a verte;

qué quieres, si del cuello vierte mi pulso.

No hablas. No te resistes.

Al quedar la casa, sola,

la ciudad escucha sus quehaceres;
Quellón de verde sordo,

gris de pino, rumor de sed.

Tras la puerta, se dice

guardabas reloj y celibato;

los ojos que te cavan, hiel de palo santo;

un reojo de Chilote a su tierra de exterior.

Me repites sin saber

si cruzas los pliegues de esta lengua,

sin saber, te tientas a esta historia;

historias de perdido, niño, perdido,

cóncavos de tanta leña (y un par de mar).

La tarde en la calle desmenuza

los mitos en cada piedra;

esa lluvia nos sorprende a media noche.

Abiertos los vendajes, nos contamos

por el cuerpo los restos

de la alquimia,

sin expectativas, objeciones,

extraño de ti, como yo

de tus andazas secas.



Gabriel Larenas – Chile

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DÉJAME LA VIDA AMAR...


Sientes como el aire te demora los latidos?...

Cómo te inunda de las inmensidades?...

Arrojando tu mente por un precipicio, volviéndola adicta a la libertad?...

Logrando que tus pocos momentos de felicidad se conviertan en interminables historias,

de las cuales, eres siempre el protagonista...

Liberas tu imaginación,

y dejas que se escape por los oscuros laberintos de las experiencias...

Mientras tu cuerpo se estremece,

tu mirada perdida y lejana, cómo aquella isla en tus recuerdos,

confunde a la idea de los demás,

creándose para ellos el modelo de tu personalidad...

Creyéndose iguales,

confunden lo que eres con lo que quieren que seas...

Su ingenuidad los tiene presos de la idea de lo normal,

y se olvidaron del significado de la palabra volar...

Su codicia les vendó los ojos,

su pobre imaginación se suicidó...

Ya sus ojos casi no ven...

Las vendas les impide la mirada a lo que ellos llaman irreal...

Sólo por dentro su capacidad de amar,

inunda de lágrimas su vacío corazón...

Y así... sólo sobrevive el más fuerte,

Aquél que logre arrancarse las vendas,

con el orgullo firme en la libertad de su mente,

a dejarse llevar por lo profundo de la mirada,

por lo inexplicable de la imaginación,

y por las ganas de querer la vida amar...



Eugenia Gloazzo - Argentina

.

HAS REGRESADO


¿Has vuelto a casa caminando desde el puerto?

¿Acaso presentías que te esperaba expectante?

Eres un pájaro que libre, vuelve al nido vacilante

y tú vuelves, al que yo dejé abierto.

A estas playas, llegó insidioso un murmullo cierto,

de tus noches cálidas en la ciudad anhelante.

Quise arrancarme esa pesadilla angustiante.

y te traté de olvidar, como sí hubieras muerto.

Mas no te asustes, solo fue un absurdo sueño.

Aunque lo intente, siempre añoraré tu candor.

El deseo es la fuerza que derrota al empeño.

Nunca más te vayas, necesito tu calor.

No te quedes allí parada como en un ensueño

pasa, y brindemos por el retorno del amor.



Néstor Quadri – Argentina

.

NOCTURNO POR ANGIE…


Resonaron tus pisadas
en las baldosas del tiempo
y refulgió tu mirada
bajo la luz mortecina
del callejón del silencio.
En el balcón del espacio
tocaron siete trompetas
siete divinas rapsodias,
mas el farol de tu estancia
se lo llevaron muy lejos.
El viento llevó su flama
al confín del universo;
su resplandor deslumbrante
deshizo agujeros negros
y yo me fundí con ellos.
¡Largo volar sin ser ave!
¡Loco gritar en desiertos!
¡Triste llorar sin ser lágrima!
¿Cuándo llegará el reencuentro?


José Luis Salas Arteaga – México

.

la historia
tan lejos,
tan despacio
fuera y dentro
dolor y amor
tu voz y el silencio
confuso juego, juego
quererte y besarte
odiarte y matarte
ironía o locura
tu cuerpo, el recuerdo
ansiedad o desprecio
que vida llena de vida
y que muerte tan fría
esta es la historia vacía
de dos almas caídas
que por miedo a la alegria
se pudrieron en su agonía
que más da ya,
pues al tenerte mi cuerpo se duele,
y al perderte
mi alma muere.


Paula Veltra - México

.

CLAMOR

Me he perdido en los pliegues de tus labios que aún no tengo, con el ansia de quien posee un cielo inhabitado, como quien perece de alegría ignota, perdido en esa playa donde viene el mar secretamente, ungido de esperanza, perplejo, avasallado, buscando huellas, palabras, actos, agua tuya. Camino sobre los pliegues de tus labios que aún no tengo como un remoto habitante en paraísos derrotados. Insomne, lúgubre, busco tallar en ellos este nombre que me aflige, que habita una casa solitaria llena de nostalgia, diluida en la soledad que me acompaña. Allí te dejaré el inventario de mis dolores en una breve libreta de sueños y ventanas donde asomo lágrimas y gritos. Voy a sembrar en esa tierra de tus labios mis posesiones: El silencio, las cometas tristes con que herí el cielo, el frío de esta nave en que voy a la deriva, mi lluvia, las cicatrices de la vida que no sanan, el viento y el daguerrotipo de la infancia con la única sonrisa que he tenido.


Juan Alberto Rivera Gallego – Perú

.

CUANDO TENGA QUE VENIR QUE VENGA

Cuando tenga que venir que venga
y que no pregunte desde cuándo lloro,
ni por qué se apagaron mis mejillas
que me roce o me lastime sin cuidar
el efecto de sus besos o las prisas
que defectos tenga tantos como
bosques nubes aves las colinas
que venga sin agenda ni ars amandi
que no me importe su otra media vida
que no sepa de futuros ni promesas
que no sea mi canción su expectativa
que me dé disgustos y desasosiegos
que no me dé nada de lo que yo le pida.
Que su voz me desarme, y que sólo
su abrazo cierre todas las salidas.
que me duelan las ganas de tenerle
que me llene el corazón de arritmias.
Que se marche cuando tenga que marcharse,
que no me pueda dar nunca argumentos
que no se quede a recoger las migas.
Para entonces ya habré sido la envidia de la gente.
De esa gente que lo tiene todo en esta vida.


Marina Hidalgo - España

.

ESTACIÓN DEL DESEO

Este amor quizás es hijo del deseo.
De la fruta dulce de tus labios.
Del agua fresca que vierte la pequeña fuente
en el mediodía de tu cuerpo.

De morder como un niño los algodones de azúcar
de las nubes densas que destilaron el rocío
de la primera madrugada
cuando me hice hombre.


René Cueto

.

POEMA

te hamacas a media tarde sobre mi mirada amante
me sonríes
y hay un río de miel entre tus labios ávidos
convoco las campanas los tréboles los mares
y voy hacia ti cantando
pero la tarde hace un paréntesis maldito
y me lanza de bruces a la realidad:
este solo poema


Sara Vanégas Coveña - Ecuador

.

ÍSTMICA TÚ

Toda entera tú pareces istmo grave:
seno tuyo, la bahía; cuerpo tuyo,
el istmo de cabo a cabo, y sensual
región tierna - angostura de tránsito -
tu enamorada ruta: sexo y espacio
para el encuentro de límite preciso.


Benjamín Ramón – Panamá

.

Una residencia de sueños,
un lugar digo, con cuatro hileras
de árboles descascarados y
adoquines de granito.
Un umbral frontera de mis pasos,
una puerta cancel descascarada
un zaguán descascarado
una puerta dintel descascarada
un patio largo con columnas de hierro
descascaradas,
una pieza con paredes por supuesto
descascaradas,
una cama con colchón de lana.

La luz del sol que, traspasando
helechos y un mandarino ilumina
el piso de pinotea.

En la cama vos.
Yo que vuelvo de mis guerras
te miro con sorpresa y me doy cuenta
de golpe que la cosa es para siempre.

Te despellejo entonces, te ensalivo
ahí mismo y desde entonces,
así andamos.
Con amor descascarado.


Fernado Bonatto – Argentina

.

Te acercas
Y mis ojos se hunden
Tu cuerpo es de arena
Parece firme
Pero si piso,
Si piso fuerte
Me voy hundiendo
Cubriendo mis pies
Enredándome caderas
Muslos, cintura
Y yo me dejo
Enterrar suavemente
Mientras pasas
Sin darte cuenta.


Ana Torrijo Arce – España

.

ÁNGELUS

Amanece.
La brisa golpetea
en la ventana.
Sobre la aparente mancha
de los desposeídos
se arremolinan ellos
con sus almas.
Atraviesan las heridas,
curan y cierran la marcas.
De pura sed de amor
beben historias amargas
las convierten en sublimes.
Vierten néctar que aliviana
y acompañan con sus palmas.
Respiran en nuestras bocas,
el aliento de almas blancas.


Ana Caliyuri – Argentina

.

Si al final de cuentas bajo el ritual inútil
la hoguera no cumple el exterminio
Entre el caos anónimo del humo
Ciego
Vertical
y poseído
quemaré la efímera memoria
apagaré en la penumbra mi designio
Y cumpliré tu maldición amor
por los siglos de estos siglos.


Lorenzo Morales – México

.

BALANCE

Henos aquí, juntos y ausentes
aguardando un milagrito
que sustituya el agobio
por sonrisas de otro tiempo.
La vida parece un telediario
de nuestra propia quietud
alejada de cualquier sorpresa
y cercana a todo final.
Quisiéramos decirnos tanto
y tanto es lo que callamos
que el silencio es una feria
de reproches proscriptos.

Ya casi no advierto tu belleza


Jorge López Ramos - Uruguay

35

.

por el filo
que le nace a mis ojos

por las manos
que les crecen a mis ansias

por la escueta contracción
de esa saliva desértica

que puebla de dientes feroces
la irregular boca
de esta noche agitada

en la que yo transito
instintivo
por el borde de tu ombligo


Leo Mercado – Argentina

UN HOMBRO PARA (NO) LLORAR

.

Ahora que se acaba el año,
que termina un trimestre,
que finaliza un viejo período,
que concluye el día,
que se acaba la hora,
que se diluye un minuto,
que agoniza el segundo,
que me quedo sin tinta,
que pierdo la hoja en la que escribo,
recupero el sentido,
y un nuevo segundo, otros minutos, más horas,
renovados días, períodos recién nacidos, el primer trimestre,
otro año, un cuaderno virgen, un buen bolígrafo,
para anotar y sentir
que estamos vivos,
a pesar de todo,
y te oigo y te escucho,
mirándote a los ojos,
comprendiendo tu desazón y tu infortunio
porque yo también tengo el mío
pero no son catástrofes ni suicidios,
son desavenencias, soledades, amarguras,
silencios, desatinos,
que se pasan y vienen y van
y la sonrisa se convierte en rictus
pero amanece y la luna ilumina
tus sueños e inciertos caminos
y me complace ofrecer
mi hombro, mi abrazo,
mi tiempo,
mi mejor espíritu
para que desaparezca lo innecesario,
todos los peligros,
un hombro no para que llores
sino para que comprendas
que seguimos unidos.


Alberto Morate – España

.

Un casi siglo, su lento caer
melancolías sobre rostros serenos, su
musitar entre labios que van poco a
poco gastándose y que ya no
recuerdan nombres ni besos ni
esclavos mordiscos bajo una escalera
cómplice (el amor pide lugar y la
guerra de dos cuerpos que se saben,
ven, sigue la huella que desgrana mi
camino, cuela para iluminar mi
noche con la tuya). Es de manos
temblando incapaces de hallar un
surco, es su impreciso dibujo
constante sobre esa mesa cansada de
ver pasar las vidas (la música, por
dios, la música, el estremecimiento
de un sudor ajeno cayendo de la
frente, su fresca invitación al
suicidio, su eterno esperar sentado).
La espera... la ventana manchada de
una bilis espesa para dibujar tu
huella, su absurdo esforzarse para
tanto, su voz no existente se eleva y
resuena trueno vacío en las nubes, es
un grito que apenas veo y me
atraviesa, su táctil consistencia en la
lengua, su ácido sabor regalándome,
su nombre, su sombra, su muerte.


Antonio González Montes – México

STELLIUM

.

Aquel día de mayo, a principios de siglo, se anunció que será visible “Stellium”, fenómeno astronómico y desde la tierra una vez antes ocurrió. Se le llamó “Estrella de Belén”, por quienes así concibieron la anunciación del nacimiento de Jesús Cristo. Solo podía verse desde la misma ciudad, 2000 años después. Esa estrella, formada por la conjunción de 5 planetas. Livia pensó ¿quién podría voltear el cielo bajo el fragor de las balas?


Dos cielos opuestos se besaron ayer.
Uno el clarividente, y otro consagrado con vino de la iglesia.
Farándula sin ropa y rasuradas teclas
en una música muda que se guía
por el diapasón del diablo.
Y en medio la nada de testigo.
Acorazada en su bunker artificial dibujando lo natural
de horizontal verticalista con guantes.
Originales esparcidos de un añejo asombro: Una mañana propicia
y ojos suficientes para leer mal lo que estaba bien escrito.
En medio crece sin censura el gigante de la incomprensión
con sus llaves de duda que abre,
abre sin pedir permiso porque así pueden sus manos.
Y el paisaje enharinado se cuela por su destino
lo deja blanco, blando y oloroso, el polvo
no estaba considerado en sus presentimientos
para el sano juicio de todos los deudores.
Ambos cielos,
instalaron un asiento en forma de fe.
Cualquiera puede poseer sus atributos
ninguno sale ganando. La red que domina la gravedad los contiene
patas abajo con la cabeza al norte del algo que les guía.
¡Yo me opongo! - Dijo, sin ser escuchado
el único astro que quedaba de pie.
Los pequeños seguían cayendo muertos bajo sus alas
y del polvo, el único Fénix
cada vez que nacía, era domesticado.


Livia Díaz - México

.

EL ÁRBOL

Tras un marco labrado
se abre un mundo ignorado
donde un ángel habita.

Un eterno desierto, una hondonada, yerma.
Una aguada agoniza chupada por la arena.

Un tronco emerge, blando. Porfiado serpentea.
Con esfuerzo infinito se aleja de la tierra.

Tiende sus brazos largos, tentáculos nudosos.
Sus ruegos son un grito que oye el cielo nuboso.

Los dioses, impotentes, observan, desde arriba,
la lucha de este ángel por defender la vida.

De la altura desciende una diosa parida
y el ángel la sostiene con ternura infinita.

Sus ramas despojadas, desnudas, lastimeras
mendigan un milagro con gemidos de fiera.

Un agón de tragedia, un agón de agonía,
se cierne sobre el ángel de la vida, que expira.


Sara Eliana Riquelme - Argentina

.

Primavera del alma, primavera,

de marzo, abril y mayo la corona,
de febrero los fríos abandona
y empieza de la vida su carrera.

La fiera deja atrás su madriguera
y juega entre la hierba retozona,
no piensa, no medita, no razona,
sólo danza feliz en la pradera.

Tersa piel, ilusiones, ansias, sueños,
luchas, temores, miedos y osadías,
juegos de amor y cánticos risueños.

Primavera de penas y alegrías,
baños de sol y vuelos aguileños

hasta juntar la noche con el día.


Mª del Carmen Guzmán - España

HORTELANOS

.

Un huerto amado
flores, verduras y frutos
cultivados
tú la azada
yo la hoz
día a día caminamos
la senda que recorrimos
ayer, hoy, mañana
siempre

pásame un pozal de agua
voy a arrancar estas hierbas
prueba esta rica manzana
qué bella estás con la flor
en tu cabello enredada

nuestro amor
alimento
cotidiano
huerto
de cada mañana.


Juan Antonio Torrijo Latorre – España

LA CASONA DE COCHABAMBA

.

“...pesadumbre de barrios que han cambiado
y amargura del sueño que murió”.
Homero Manzi


Me sostiene un empedrado antiguo.
Rechinan en mi, las rueditas
del ruido del tranvía.

Lentamente ,se me acerca la casona,
es el tímido zaguán y
es la puerta cancel que me esperan
con el té de las cinco.

Mi imagen infantil, desarticulada.
El corazón está enhebrado de alegría,
es asombro pueril no descubierto.

Me abochornan la tarde,
la porcelana amarillenta de las tías,
el cuadro de las frutas sabrosas
y tan poco apetecibles.
Se agolpan las vainillas azucaradas,
el prohibido merengue se escurre entre mis dedos,
mi plumetí se ensucia.

¡Qué pesada la tarde!

En el fondo, la magnolia desprendida
del viejo sillón, controla mi aire.
Las mujeres de la casa se dibujan
y quedan atrapadas en el empapelado inventado
para las paredes.
Suben los vestidos por mi falda
y me tapan el rostro.

...Ahí, estoy yo...
en el primer patio, en el de las azucenas
y en el de los ardientes geranios...

Cochabamba, mi propio San Telmo ,
barrio de otros,
barrio,
hoy guardas la risa de una niña
que se quedó entre las nubes
enmohecidas de aquella, su pasional casona.


Elsa Teresita Vila - Argentina

.

LA MONTAÑA
CON SU CIMA DE NIEVE
ESCRIBE UN GRAFFITTI
EN EL MURAL DEL CIELO


Luz Marina - Venezuela

CAMANCHACA

.

Sobre la llama
cortas al viento despeinando sueños
en el beso altiplánico.
Boca de camanchaca
y labios de arena en la noche del Valle.
Te cabalgo desnudo
para que vean los ¿conquistadores?
como te entregas
al furor de las etnias.

Para Pamela,-compartiendo el misterio de las fatas morganas.

El remolino rompe en alguna plaza de La Paz y se empina
sobre todas las agujas de las iglesias olvidadas
los santuarios de lana y las estatuas de maíz.
Sobre los ancestrales estadios del floreo.
Cometa de gas y de petróleo
de nieve y soledad
el remolino desciende hasta las aguas titicacas
para enredar su sed.
Parece un hongo nagazáquico
volando el Altiplano
un extraño platillo volador
buscando el ovnipuerto de las Líneas de Nazca.
Detrás de las cumbres
el espejismo es señor de las distancias
y una naranja de luna se lanza hacia Occidente.
El tornado planea a ras de la ciudad.
Frota los tejados
se moja en los oasis
casi se intoxica con el polvo rojo
y se muere de sol en el parque central.
La gente solo ve el desorden de hojas las veredas barridas
y un concierto infrecuente de perros callejeros.
La gente que vive a cielo abierto en su infierno cerrado
no desacostumbra sus vivencias
y piensa en el invierno que amanece.
Otra vez el remolino se levanta de su lecho de polvo
colimando el hogar de la niña que crece
entre las pesadillas que le llevan al sur.
Cuando los moradores de Chuquicamata regresan al asfalto
apenas alcanzan con la nube elevada
y su estela morena.
Entonces
un concierto de llamas y de alpacas
de abejas y guanacos
entona un himno medio réquiem
sobre los coros citadinos.
Los empresarios destraban sus ventanas.
Las gerencias bilingües hacen un minuto de silencio
El segundo turno se burla del grisú.
La familia otea el infinito en espera de su Dios
de papa y de metal.
La ciudad es una voz Todo
entonando el cántico marcial de quién se va
A beber en las impuras aguas
del eclecticismo forzado.
Arriba no hay otra cosa que los tacones limpios de la niña
pataleando en la playa vacía.
Abajo es un plañido.
La hija del Gobernador que ha de volver
con ropa occidental adornada de plumas
gótica y barroca
tremendamente étnica sonora y transparente como los cristales de cobre
al fondo de la tarde.
Bajo el remolino
cortas mi carne acomodando despertares
en el beso metropolitano.
Boca de smog atemperado
y labios de macadán en la noche del Centro.
No te cabalgo desnudo ni te monto enropado
no galopo tus crines ni muerdo tus ijares.
Pero debería hacerlo
para que vean los conquistadores
como te entregas al furor de las etnias.

Luis Eme González - Chile

VUELO TENAZ

.

Yo quisiera vivir bien
Como las águilas que vuelan libres
Libres en las montañas
volando aun mas alto que las nubes

Respirar hondo el aire frió
de la cúspide blanca
abrir las alas, sentir
el viento en mis blancas plumas

libre como un pez
en lo profundo de el océano
poder mirarlo todo
Nunca dejar de luchar contra el frió
y al final de mi vida
mi alma gozará de la hermosa paz


Miguel Rojas – Costa Rica

QUE NO ME INUNDEN AYSÉN

.

De la misma tierra verde
Que ha visto a mi hijo crecer
Yo le canto a bosques lares
Verdes valles de mi Aysen

Como no amar grandes lagos
Que decoran cual diadema
Verdes tierra paraísos
Tierra amada siempre bella

Como el alma se enamora
De sus ríos majestuosos
Van pintándome en los ojos
Sus paisajes de placer

En verano son honores
Lagos zafiros del bosque
Abejorros de amarillo
Van danzando entre los Chochos

Se engala el Coicopihue
quiere ir vestido de rojo
Negro pinta el calafate
Junto al maqui tan sabroso

En invierno es otra cosa
El verde es pintao de blanco
Es el reino del silencio
nieve viste el valle santo

Majestuosas las montañas
Bellas novias blancos trajes
Van pintando de cristales
Los paisajes blancos valles

El calor el fuego lleva
A tomarse uno o dos mates
Mientras sale el pan del horno
Compartimos con la Madre

Afuera el viento va silbando
Amenaza con tormenta
Van cayendo ya las gotas
Que antecede al chaparrón

Échale otro leño al fuego
que la nieve va escapando
va engrosando los caudales
hace frió en estos valles

Bella es mi tierra de flores
De contrastes y misterios
Paraíso olvidado
Es el cielo p’al viajero

He de amar la noble tierra
Que a mi hijo vio nacer
Ensoñando sus bellezas
En los valles de mi Aysén

Y ese acento patagón
Ese que junto al fogón
Junto al mate de la abuela
Con los años se adopto

He de amar tu clima fuerte
Fuertes vientos, chaparrón
O la nieve que nos cae
Son tus aguas tu valor

Necesario para hacer
El trabajo del pintor
va mojando sus pinceles
Pa’ pintarnos Puerto Aysén

Como puede hoy el hombre
Deshonrar nuestros ancestros
Sacrificios hoy en vano
De colonos y viajeros

Como pueden habitantes
Hoy prostituir los valles
Como pueden hombres nobles
Venderle el agua a nadie

Y es que se olvidan ustedes
Que la tierra estaba antes
Que los valles tienen dueños
Antes que hombres habitantes

Son los zorros y conejos
Son de pumas y huillines
Son huemules e insectos
De las aves son los vientos

Con que derecho hoy vendes
El paraíso al profano
Que lo único que intenta
Es con oro el engaño

Las represas amenazan
Hoy tus silencios mi tierra
Dios no quiera que te borren
Con pinceles de progreso
Tus colores y tus flores
Tus paisajes y tus cielos

¿Como pueden habitantes?
¿Como hurtan lo adorado?
No permitan que el progreso
Robe usurpe lo sagrado

No se olviden habitantes
Que esta tierra no es de ustedes
Que esta tierra era antes
Del que de arriba nos ve
Con tristeza como herimos
Nuestra madre nuestra piel

Hoy yo miro con dolor
son muy pocos los que claman
mientras la tierra arrebatan
Los que aquí nunca vivieron

Como compran ignorantes
Que les creen sus mentiras
Mas trabajo, tonterías
Mas dinero, porquerías!

Como matan animales
Como ensucian nuestros valles
Insolentes y profanos
No respetan lo que amamos

Si tu alma hoy me escucha
Si algo toco el corazón
Si no mueren mas las truchas
Disminuye el desazón

Ven Señora Madre Tierra
Ven protege nuestras hierbas
No permitas mi señora
que inunden la Patagonia


Lía Villablanca Delgado - Chile

MIÑO

.

Cerca al oso polar
Lejos
Del oro polar
En su pequeño mundo sanguinario
Blanco o blanco o amarillento
Conserva el extremo negro de su larga cola
Porque cuchichean el niño y la mustela
Extraordinariamente flexible
Compadre de la abeja
Líneas albas y oro
Muy blanco en todo él o solamente en parte
Lo que es en toda época buen rasgo de identificación
Las canas del cielo sobre la nieve
Hallado con 100 o 300 gramos
Cariño al armiño, de su piel y abrigo
En los bosques y la estepa
En el corazón de un matojo espinoso
O bajo un montan de pedruscos
Dentro de su general escasez
Alimenta de ratones, pájaros, lagartijas, insectos y fruta. Se.
Nunca se ha podido afirmar que sea nocturno o no
Es imposible observarle en todo momento del día o de la noche
Quizá no existe. Alma delirante yaciente en los ojos
Transcurre el día en varias fases de actividad entrecortada por periodos de sueño
Es terrestre y no trepa
Es fértil desde finales de marzo hasta principios de agosto
La hembra sólo entra en celo unos días
Gesta de 38 días. De seis a doce crías
En primavera o en verano
Y cuando tiene de 35 a 42 días abre los ojos
Cuando el pequeño que habita en huras a lo largo y ancho de la tundra
Decide alimentarse de mamíferos y aves. Desparece y, queda
Solamente el pincel de pelos que adorna el remate de su cola que permanece siempre negro.
Es quizá la oscuridad de los días.


Félix Méndez – Perú

VIENTO

.

regálame una poesía
de conjuros ancestrales,
que trasmute los caprichos
anclados en estaciones infames,
que despliegue matices del universo
y en sutiles retazos eternos
resguarde los versos.

Una poesía quiero

para ahuyentar la soledad del exilo
igual que la calandria ahuyenta
con su canto las sombras
habitadas de ausencias

Viento regálame una poesía,
con tu fuerza y la emoción del poeta,
atesórale la esperanza
que borre de este corazón
el estigma que grabó el arcano
cuando me habló de amor.

María Rosa Perea - Argentina

A UN ÁRBOL QUE FUE CASI HUMANO

.

Se quedó solo el álamo
de tantas hojas que le brillaron
apenas si queda sombra.
Dos, le danzan halagos
el resto, bailan tierra
en la que renacen.
Se quedó solo el álamo
retorcido y sombrío
aparece en el campo.
De aquella belleza que fue
ni estela bajo la aurora.
El búho no descansa en sus ramas
vacías de miradas.
Un cuenco ríe mientras le muestra
gotas de agua.
No mojará sus raíces,
demasiado derroche sería
cuando la vida apenas
serán días, para el viejo
y olvidado álamo.


Maribel Sánchez - España

LIMA DE LOS MALECONES

.

Esta tarde
las luces
del parque
el tiempo
corroe
el mar
el acantilado
los corazones
mis manos
tus manos
esperan
silenciosas
el tiempo
de amar
en las playas
la neblina
como hiere
el invierno
el rostro
de los solitarios
es alegría
es melancolía
siempre
es Lima
de los
malecones.
los versos
guardados
en un cajón
de lágrimas
también intactas
las penas
del mundo
un ciego
en el rincón
de la plaza
hay momentos
que sueño
Barranco
sus casas
las calles
los bares
tenues
en la garúa
el camino
en tranvía
solo dura
15 minutos
Caminar
desde Magdalena
caminar
en el dolor
en cada esquina
existe
un dolor
el sol
que se oculta
las piedras
que caen
por cada temblor
todos los años
viene
modelos
fashion girls
damas de compañía
tristeza
en discotecas
ayer vi
los muertos
salir
reservados
sus derechos
de admisión
reservados
sus derechos
de lastimar.
Puente Villena
guardia
prohíbe
salvarse
morir
un horror controlado
nadie entiende
la belleza
de la muerte
los payasos
parque Salazar
fumar
en la bruma
los policías
golpean
los borrachos
que bailan
en paso ebrio
pero hermoso
no queda
más
sufrir en silencio
esconderse
en las calles
en la faz
de la luna
su reflejo
en el mar
de Lima
se distinguen
los rostros
de cada uno
de nuestros
corazones.


Víctor Manuel Gammarra Goicochea – Perú

LAS VOCES DEL AGUA

.

Cantarina y fresca es el agua entre las piedras,
Suele hablar de primaveras y milagros vegetales,
Reposa en remansos con sombreros de espuma
Y deja que los peces escriban sus relámpagos.
Sin embargo, ahora, puedo ver su llanto de cristal,
Tintineando con dolor en su carrera de moléculas.
Ya no reflexiona como antes la luz de la montaña,
Hundió todos los vuelos nerviosos en remolinos,
No esperó esa hoja que recién ayer le susurraba,
Porque le conmovía, hermana, tu dolor combativo,
Yo escuché tu nombre, Chepa, repetido mil veces.
En murmullos distintos y cada vez más diversos,
En réplicas terrestres para que, hoy, no murieras,
En súplicas del espacio, en el retorno de las aves,
En las esporas de un silencio estremecido de pena.
Yo escuché todas la voces del agua, hermana mía,
Que piden que resistas, pues vienen más batallas.


Julio Campos Ávila - Chile

ODA AL VIENTO

.

Soy viento
eres viento
somos viento
solo eso
soplo
ráfaga
instante
por más
rutilante
claro
que no dejaremos huella
huella
ninguna huella
diversión
del universo
pasatiempo
de la energía
de la fuerza
¿regocijo o no?
de la llama
original
¿para que odiar?


Graciela Castellano - Uruguay

.

EL BOSQUE

Intenta mi mente alejar,
dubitativamente,
negros placeres,
que consigo traen la idea de la muerte.
¿Has recibido luz?
En el interior del bosque, la luz no se atreve
espera siempre detrás,
no existen señales que muestren una salida.
Treta de la obscuridad,
imágenes que nos regocijan, falsas,
tu mente se engaña, al igual que te alma.
Rasguño en las fauces de la profunda negrura,
solo un rasguño, cerrando los ojos puedo verlo,
te acercas, dejas una palabra,
y para siempre se ha cerrado aquella grieta.
Ahora todo es nada,
obscuridad, profunda y fría,
vacío que desgarra,
¿Cómo he de escapar de aquí?


Esteban Luis Iacomelli - Argentina

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ARRAYÁN


Tu boca es un acantilado de arrayanes
Con las oscuras ciruelas del deseo
en mi boca
entorno los ojos al sol de mediodía

Y el verano tiembla en tu mirada
Obligando a perderme en el remolino
De arena sin fin del verano tardío

Envuelta en el perfume blanco del árbol viejo
Sobre la rama que acaricia el suelo
Te espero quieta un año mas…

Aquí, al borde del árbol al final de la calle…


Tabi Alonso – México

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CASI COMO HECHIZADA

Anoche volví
tarde a casa.

Me había demorado,
como otras tantas veces,
entre el mar de papeles
que pueblan, en desorden,
mi lugar de trabajo.

Y volvía apurada,
abstraída de todo,
pensando en casi nada.

Era una noche clara
de brisa apenas fresca,
una noche encantada...

Al llegar a la esquina
de mi calle, me quedé
allí parada y miré
la pendiente hacia el río.

Casi como hechizada,
caminé lentamente
hasta el muelle desierto.

Era el cuadro de siempre
pero era siempre nuevo:
mil luces se espejaban
sobre el agua tranquila
y en el cielo imperaba
una luna dormida.
¡Era tan grande y única
esa luna amarilla!...

En la orilla de enfrente
se repetía el juego
de luces y de brillos.

Respiré intensamente
y, casi como con miedo,
le di la espalda al río.

Retomé como pude
el camino a mi casa
y de nuevo, muy lento,
casi como hechizada,
desanduve mis pasos
esas dos cuadras largas,
embobada de luna,
de fulgores, de sueños
y mareada de asombros.


María Rosa León- Argentina

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SOÑANDO ANDO

Soñé que era una estrella,
lo que no es mérito inmenso,
que flotaba dando vueltas
sobre un eje eterno.
Soñé que despertaba
abrazada a una esponja
que era una nube
sumergida en el
profundo océano.
Soñé que me mecía en
lo alto de una rama
y despertaba adolorida
por el olor a manzana.
Soñé que tenía en las manos
veinte flores, con los
cabellos flotando
en un pantano,
que raíces terminaban
mis piernas, que la
espalda se me volvía
playa y palmeras;
los oídos de concha
me soñaba;
concha a concha va
cayendo la luna,
concha y nácar
arroja en mi cama
y yo sueño que sueño
que no
he nacido humana.

Ana Jácome – México

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SOLEDAD

I

Sentado frente al mar
Grite
El amor sin ti, no existe.
La mar me respondió:
Cuando te llegó...
No lo quisisteis

II

Mientes...
Todo es mentira;
a grandes voces respondí
Mis sueños son amándola
Una ola respondió! ,Oh pobre de ti!

III

Despiertas sin poder abrazarle;
Tienes vacíos sin poder llenarte;
Sientes alas sin poder alcanzarle;

IV

Cuando la ola a la playa llegó
con una cristalina voz
Este estribillo cantó:
"Cuando llega no puedes"
"Cuando puedes no estás"
Convirtiéndose la ola,
En plateada espuma
A la orilla
del mar.


Jorge Caicedo - Colombia

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UNA VEZ MÁS

Y aquí estoy
frente a la tierra
al verde incomprensible
al horizonte indemne

otra vez frente a frente
emergiendo de mí
con la raíz a cuestas
destrozando caminos
oliendo enredaderas de campanillas lilas

cíclica
sistemáticamente reaparezco
escudriñando orígenes
restituyendo peces boquiabiertos
a inéditas lagunas
intrínsecamente superpuestas
a arcaicos subterráneos cursos de agua

una vez más
y muchas
tantas veces me verá frente a frente
el mar abierto
palpando – pies descalzos-
el verde y la humedad que se cuela en las plantas
se adhiere a los tobillos
rodeando los muslos
el vientre, la cintura
trepando la costumbre de pasos imprecisos

estoy
una vez más
oteando el infinito
que no sabe de ríos
no sabe de montañas
sólo sabe de árboles
de pájaros
de sueños insepultos
de pequeños y astillados pedazos de la infancia
peces sin agua
hundiendo las agallas en terrones gastados
perdurando boca abierta a ese cielo
que se llueve en pedazos.


Nieves Granero Sánchez – España

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LA MARIPOSA DE LA PAZ

En el Sutra Diamante, habita la mariposa luna
aquella que al batir las alas en Oriente provoca una tormenta en Occidente.
Ah, el efecto mariposa luna, ese fenómeno de fenómenos
que aplaudimos en la ciencia y desdeñamos en el espíritu.
Ese efecto mariposa luna cuyas plateadas alas pueden provocar
hilos de lluvia o espigas solares,
círculos de buitres o botones de bugambilias.
Existen alas visibles: amarillas, azules, aguafuego que se hacen una con el viento
y también alas invisibles: mariposa mente y mariposa corazón
cuyos vuelos tienen la potestad de hacer y deshacer las realidades del mundo.
Entonces, ¿una mariposa luna puede generar un ciclón?
Sí, pero también puede provocar un amanecer violeta.

En un enjambre todo parece caos, sin embargo, cada mariposa es el enjambre.
Una guerra es un enjambre. Y todas nuestras mariposas invisibles
son partícipes ya para alentar al opresor, ya para detener un proyectil.
La pastora que domestica sus mariposas agresivas detiene al misil.
El ciego que cría mariposas nocturnas fortalece al tirano.
Tal es el efecto mariposa luna.

Nada hay en el pensamiento mariposa o en la acción mariposa,
aún la más humilde, que no haga temblar al universo entero.
El genocida lanza mariposas envenenadas. Y cada vez que damos a beber veneno
a nuestras mariposas –aun en dosis infinitesimales–
nos convertimos en cómplices del malvado.
Pero, igualmente, si liberamos de nuestros corazones a la mítica mariposa dorada
del karuna y la benevolencia, nos volvemos sembradores de la paz.

Juntemos las manos en gassho y hagamos una reverencia a la mariposa Buda,
a la mariposa mente-despierta que puede separar lo cierto de lo ilusorio,
a la mariposa crística de alas transparentes capaz de ofrecer
generosidad a la mezquindad, amor al odio,
benevolencia a la maldad, Verdad a la mentira y paz a la guerra.

Salve, mariposa ahimsa, mariposa de la no violencia, mariposa Gandhi,
mariposa de la compasión, de la dignidad y de la resistencia,
no nos dejes caer en la tentación de responder al infierno con demonios

y líbranos de hacer el mal y del peor de todos los males
que es el egótico imperio del poder, de la devastación y la ignorancia.
Amén.


Fernando Ruiz-Torres – México

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LAS LUCIÉRNAGAS

Las luciérnagas
No son de este mundo
Labran los tejidos de la oscuridad.

Desde la ventana
Contemplo la faena
Hasta que un fulminante rayo
También labra mi alma.

Ahora
Tomo las riendas
Para cabalgar un destino:
Seré noche y farol.

Incendiario momento
Que promete la noche
Zozobrando las ramas
Y el follaje del bosque.


Lucía Salerno - Venezuela

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A LA MEMORIA DEL ÁRBOL CAÍDO

Solemnes árboles caídos,
a la sombra, en la vereda de los hombres.
Duros, estáticos, pulidos
desvalidos, juntos y sin nombre.

Solemne piedad la que los yergue
y solemne el tributo rendido.
Como solemne es el fruto recibido
por la mano que de pronto los sumerge.

Por llorar, la tierra se enmudece.
Por cantar en alabanzas, ceca el viento sus entrañas.
Por rogar para que el árbol lo se enderece,
el árbol se secó de la nostalgia.

En el silencio de su henchida sombra
una cítara suavemente se enmudece;
y en el canto de un laúd, que se empobrece,
canta el eco milenario de su gloria.

Aves muertas en la rama detenida,
el regocijo calmo de los dioses;
retiradas de la escena de la vida
retumban añoranzas de sus voces.

Árboles que imploran al viento,
una plegaria !


Alejandro Rivas – Argentina

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LA LUNA DE MI TIERRA
Podría decir que la vida es poca
Cuando me paseo
Por los campos y aldeas de mi tierra

Es como un milagro
Todo tan de mi gusto y goce
Que me desnuda en otras angustias

En las noches
La luna
Pasa
Como una flor
Como un beso
Cubriéndome el alma
Como una voz
Diciendo:
Amor
Por qué no me escribes.



Alberto José Pérez - Venezuela

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USHUAIA

Si mira este cuerpo
silencio
sólo silencio enraizado
como si un río taciturno
viviera en mis pensamientos
Y ese sendero de pronto hueco sin fin
con su figura errante sin usted
Y yo
con el pecho quebrado en suspiros
En la pasión de la tierra
recojo sus huellas para seguir
Sus huellas son mías
como la soledad que dejó
porque usted puso en cada palabra humor
y coma
trajo alas
y una nube en las manos para que volara
descansándome en la luna
Encaballada en la noche
anduve el crepúsculo con escolta de fantasmas
busqué su palabra entre pájaros
donde el sueño cae
y en el ardor de los gatos
Descubrí lumbre plateada en el cielo
fuego y sal en la piel
usted conmigo
yo sin usted.
Fiel a su risa
con el cuerpo al viento
ajusté amaneceres
pólvora
y carne en usted
Destino por qué apurar despedidas
con qué mano escribiste adiós
urgía llenar libro de malqueridos
o fue una más de tus bromas
No encuentro sol y avenida
sin usted
soy mujer desnuda
sin mí


Elia Casillas – México

.

USHUAIA

Si mira este cuerpo
silencio
sólo silencio enraizado
como si un río taciturno
viviera en mis pensamientos
Y ese sendero de pronto hueco sin fin
con su figura errante sin usted
Y yo
con el pecho quebrado en suspiros
En la pasión de la tierra
recojo sus huellas para seguir
Sus huellas son mías
como la soledad que dejó
porque usted puso en cada palabra humor
y coma
trajo alas
y una nube en las manos para que volara
descansándome en la luna
Encaballada en la noche
anduve el crepúsculo con escolta de fantasmas
busqué su palabra entre pájaros
donde el sueño cae
y en el ardor de los gatos
Descubrí lumbre plateada en el cielo
fuego y sal en la piel
usted conmigo
yo sin usted.
Fiel a su risa
con el cuerpo al viento
ajusté amaneceres
pólvora
y carne en usted
Destino por qué apurar despedidas
con qué mano escribiste adiós
urgía llenar libro de malqueridos
o fue una más de tus bromas
No encuentro sol y avenida
sin usted
soy mujer desnuda
sin mí


Elia Casillas – México

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HA VUELTO EL AGUA

Los niños juegan entre las aguas.
Las hojas viejas caen,
la calle al fin se baña.
Se vino el cielo abajo.
¡Oh, bendita agua!

No, ¿Qué bendita?
¿Si ha tiempo no venías,
por qué malvadamente
hoy llegas enojada?

Ellos la adoran,
no miran su color,
eso no importa.
Ha llegado el agua,
está cayendo.
Hoy tienen en la calle
lo que en la casa falta.

“¡Entren!”, escuchan.
Mas no responden,
siguen jugando.
Ya casi lava el polvo
para ser limpia el agua.

El caño a una esquina
del techo, la reúne,
alimentando un tanque
sobrado de vacío,
carente de esperanza.

Lloran las madres,
y afuera de la casa
los niños ríen,
regodeados, cantan
hundidas sus rodillas.
Se zambullen las guaguas.

Ríen también las ratas,
los Aedes, las arañas
que habitan en los tubos
que antaño se inundaron
pero hoy ya no se bañan.

¿Cuándo regresa el agua?
El pueblo está maldito.
Si no es calor es frío,
si no es sequía riada,
agudos torbellinos
cuando el calor no mata.

Pero en el frente hay agua.
¡Saber de donde viene!
Los niños nadan.

Mas, ¿cuándo vuelve aquella,
la que la sed apaga,
la que la madre espera,
la que por meses paga,
la que en el campo sobra,
la que en el barrio falta?.


Cristino Alberto Gómez-República Dominicana

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CUANDO CHILE NO EXISTA

Cuando Chile no exista
y el río se extinga

Cuando luces y alamedas
se apaguen

Cuando ya no podamos comprar
en Santiago
explotado y vacío
Entonces esperarás
abigarrada junto a un paraguas
sitiada por vendedores salvajes
y estertores proféticos

Volveremos a ser miserables
lejos del reino que queríamos

Viviremos peor
que antes de la hecatombe
O enfermaremos repentinamente
juntos
acostados sobre “nomeolvides”
de barrios blancos

Porque ningún presidente
querida
vendrá para vengarnos

Cuando acabe este país desunido
y el norte no sea más que una fotografía
o el sur una llamarada sosegada
partida en dos
por el abrazo de un gran terremoto
sacudiendo de raíz
la figura decimonónica de la Catedral

Seremos querida
los máximos vivientes
Tal vez empecemos de nuevo
la larga vieja historia del comedor
y el living
recibiendo visitas los domingo

Compraremos pan
serviremos sonidos de sal y azúcar

Porque cuando Chile no exista
nuestro papel será más exagerado

Deberemos combatir
Así es la historia
querida
Música de una pistola radioactiva
sobre un palacio
Lluvia de monedas gastadas
No te mueras

Se nos ha partido el país en dos
Aún tenemos plebe
ciudadanos
Aún nos tenemos
Aún nos queremos


Marcelo Mallea - Chile

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ACONTECIMIENTO

Hoy en un día especial en la gran ciudad:
Llueve

Tu cuerpo húmedo junto al mío
me hace recordar otros cuerpos
y otras lluvias.

Valdivia,
Olor a lluvia sobre lluvias

Temuco,
olor a leña de gualle

La verdad,
prefiero no lleva en la gran ciudad


Juan Carlos Vásquez - La Araucanía - Chile

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MEMORIAS

Emparejadas con la parsimoniosa sombra
Pareciera que penden líquidas memorias
Y que al caer, diluidas las historias,
Se diluviaran males en calma y tromba.
Parecieran muchas cosas. Pareciera que… Pocas.
Pero es la inmarcesibilidad de los instantes
La que desfigura y torna los elementos constantes
Que a veces sal o piel o tierra o rocas.
Pareciera que la mañana, cargada de todos los días,
Se escurre en altas sobredosis
Y que de gota en gota se van alegrías
y toma el alma su periodo de metamorfosis.
Pareciera que la tarde, en vestuario de noche,
Le quita tiempo al mediodía
Y en preludios de batalla llega el reproche
Del ausente tiempo que desconfía
Pareciera que llega el tiempo y no cesa, efluvia.
Interrumpida la línea escritural de la lluvia,
Pareciera que así termina: En tristeza.
Pareciera que así termina… Comienza.
Porque la lluvia siempre es una
Y las nubes siempre son más de dos.
La lluvia como sea es poco…
El cielo una inmensidad de dolor.
Por eso la lluvia es muda
Y el cielo impetuoso voceador.
Por eso la calma turba.
Pareciera que lo sé… pareciera que soy.
Cuando el círculo de luz se desvanece
Y la mueca del cielo dice adiós
Pareciera que la tierra amanece
O que se tranquiliza dios.
La noche tiene gesto de sorpresa,
Es una boca gigantesca haciendo: ¡oh!


Pareciera que sabemos… tristeza…
Que la lluvia… que nosotros… que más de dos.



Alejandro López Urquiza – México

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SOÑAR UN SUEÑO

Quien pudiera,
cruzar el espejo
y saltar jubilosa
en nebulosas extrañas.
Bailar entre las nubes,
esquivar golondrinas.
El horizonte espiar detrás de un árbol
y temblar al dar las doce,
el campanario fantasma,
que asoma entre las brumas.
Caminar descalza sobre el musgo fresco.
Girar en torbellino
levantando hojarascas otoñales,
que se pegaran en mi cuerpo.
Hasta que la magia acabe,
por un cucú impertinente,
que la realidad marca.


Mirta Alicia Gisondi Ituzaingo - Argentina

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DECLARACIÓN DE AMOR
A LA CIUDAD DE SAO PAULO


Antes de hoy sólo fui un ser sin ti
así es, mi amor, mi aguas, así es. Mi
hermana, madre, esposa, amiga, amante
después de ahora si lo quieres, si
quieres que sea tu amor, tu agua y
tu hermano, padre, esposo, amigo, amante.
Al morir quiero ser sólo un viví
contigo, y ahora, un en ti adelante.


Isidro Iturat – Brasil

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ALAS FRIAS

Invierno
La madrugada
bostezó en mi rostro
Mi boca se abrió
barrera soltando un suspiro
aún adormecido
Palabras de humo
despliegan sus alas
sobre la cabellera blanca
de los árboles
Camino por el aire
perezosa
sometiéndome
a la breve jornada
Mis manos frías
reproducen
el tiempo
Me hago ovillo
al andar
Gozo las horas
minúsculas de luz
Aprendo la desnudez
de las ramas
y la densidad del aire
Invierno
nada te apura
el almanaque no existe
retiene tu gris
que imita mi ser.


Lidia Castro Hernando – Argentina

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XX
Esta canción no la escuché ayer
sino cuando partió mi hermano
en busca de no se sabe qué solapa
y quedé como un reloj
donde la noche deja su rocío
no conozco otro fantasma en los recuerdos
corté la hebra que anunciaba su retorno
mi hermano está perdido
y no ocupo su lugar nací para otros menesteres
el álbum es un caballo meciéndose en el sonido de un arpa
la toca mi madre que está con las palomas
las palomas vienen a traer la infancia en las sábanas tendidas
el año aquí comienza
soy el pasado en las hojas del flamboyán
soy el presente en la inocente luz de las velas
pero quién soy
si me veo repetido en los tejados
en los vuelos de las palomas de mi madre
el año comienza en medio de las voces
mi hermano vuelve
mi madre puede consolarme
pero olvida mi nombre más allá de los laureles
que asoman por sus dedos
y nada más lejano
que el innombrable hermano que regresa.


Leonardo Hernández Cala - España

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Soy.

Soy una calle solitaria, nocturna…
Soy un poema de Borges,
inmenso, profundo, laberíntico;
leído como diatriba a la ausencia
paradójica, mortal, eterna,
de un amor perdido por un aire
que jamás lo ha visto.
Soy un encuentro en Recoleta,
poblado de versos de Pessoa,
recitados por una voz sin Patria.
Soy un beso inesperado
en una fría noche en el Parque Lezama.
Soy un tango.
Soy todos los tangos.
Soy una letra de Manzi,
la más trágica. Malena. Sur. Después…
¡Qué importa del después!
Son el barrio de Flores inventado por Dolina.
Pero no soy una de sus fatales mujeres.
Soy uno de sus Hombres Sensibles,
que saben que la Vida vale menos que el Amor.
Y se juegan y van por más
capaces de todo heroísmo por un amor.
Por ese amor que nunca alcanzarán
pero luchan por merecer.
Soy la Casa Tomada de Cortázar,
y un tango de Piazzola.
Piantada, piantada, piantada…
¡Queréme así piantada!
Pero queréme…mirando al Río
que sueña el mar y la distancia
que jamás mira a la ciudad
que tampoco lo mira.
Soy una pintura de Soldi,
y una foto en sepia.
Soy Montevideo,
transformada en amante discreta,
modesta, sencilla, profunda.
Y soy una daga, otra vez Borges,
hija de una revancha que no fue
clavada para siempre
en el centro mismo de los sueños.
Soy Buenos Aires en el acento.
Pero soy un sueño de paz en las montañas.
En esas montañas prometidas por la sangre
urdidas en mis fantasías
por los cuentos de la infancia,
de una europea herencia.
Pero están aquí y me besaron.
Pero que olvidaron el rescate,
o no se animaron a pagarlo.
Entonces soy fracaso.
Eterno, fracaso,
Que gira sin consuelo
Hasta que alcance por fin su derrota.


Sandra Nélida Pécora – Argentina

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ESTACIÓN COLOMBIA

El viento soplaba.
La nostalgia volaba hacia la derecha.
La melancolía a la izquierda.
La soledad las juntaba en un remolino lleno de emociones.
De un futuro quieto.
Un lago de cisnes congelado, hermoso.
No, no tan hermoso.
No tan hermoso como el baile de las hojas de otoño sobre un verde gras impecable.
Una alfombra natural corroída por matices de marrón, un colage de niño inocente, sabio.
El viento, la fuerza, la gravedad, el agua, el espacio… ¡La tierra!
El frío tan profundo de los Alpes.
La distancia de mí hasta ti, de Francia a Madrid.
De todos los elementos sólo uno faltaba.
Uno que es rojo, naranja y amarillo.
Uno que da calor.
Para el que hacen falta dos.
Mi próxima estación.


Carolina Mora Jáuregui - Perú

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MADRE TIERRA

A ti, Gaia, Madre Tierra,
Perdónanos porque
no sabemos lo que hacemos.
Sorbemos de tus senos
leche, maná;
sin embargo, destruimos
el vientre que nos engendró.
Hemos contaminado el aire
y tus pulmones destrozados
apenas respiran.
Tu, Madre, a cambio
nos otorgas el aliento diario.
¿Qué hemos hecho con tu sangre
para que ese rojo brillante se torne negro?
Y a cambio nos regalas el frescor
de la savia renovada.
Juntemos todas las manos
para curarte, cuidarte, consolarte,
y ofrendarte una pizca del amor
que tu derramas sin medida
todos los días.


Marisa Serrano – España

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LÁGRIMA

La gota descendió de su rostro
rozando la pálida esencia de su velo,
sus almendros giraron el espejo
y la pupila decoloró lágrimas…

El instante penetró en triste llanto
y los ojos difuminaron el tiempo
con el color transparente
de un sollozo.

Sus labios tragaron las gotas
de dos astros que, desde arriba,
se hundían en ojeras…

Y el río se filtró
por los pasillos del espacio.

La lágrima cayó al vacío
y su gota se hizo árbol.


Rosario Sabariego Gómez - España

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Hoy me abracé a tu alma
y volé por espacios de colores,
por veranos donde los otoños
se adelantan,
por esa sombra de beso
que esperará mañana.

Hoy me llenastes de caracolas
y tendistes tus manos
sin miedo hacia la nada.
Déjame que te mire
para llevarme tu recuerdo
y esa infinita nostalgia
de no tenerte en mi casa.

Buscaremos un tiempo
donde encontrarnos,
alguna tarde de invierno
con olor a agua.
Y allí donde todo es azul
habrá un reflejo de mar.


Lupe García Araya - España

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ES EN EL AIRE

El humo en el humo
El aire soplando muerte
Es el Sol en el Sol
El Hombre en el Hombre
Es un dios respirando en llamas
Es el Sol en la tierra
Es un polvo áspero
Es en toda la sed
La boca abierta
En el Sol
Las llamas que llaman
Los vientos que arden
En el Sol ardiendo
Los cuerpos quemantes
En el Sur de América
El Sol es el Sol quemando
Las hojas húmedas en el humo
Es el tajo abierto de la tierra
El Sol incendiado
En el fuego que va por el mar
En el último quejido despertando muerte
En la tierra toda muriendo
En el Sol
El fuego y toda la sangre
El corazón de los muertos
En el desierto callado
EL MUNDO EN MI CUERPO TODO

A. F. Gorosito - Uruguay

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EL BARRIO DE MI INFANCIA

Pasé por aquella esquina
y se me agolpó la infancia
el recuerdo de una calle
donde casi no había casas.
Cuando perdía la vista
en extensión de distancia
divisaba allá, a lo lejos
las casitas más cercanas.
Y las zanjas desbordadas
cuando la lluvia llegaba,
y cuando andaba el invierno
un manto blanco de escarcha.
El paso raudo del tren
por las vías muy cercanas,
serpenteando entre la hierba
como una cinta de plata.
Los huellones de los carros
el manso paso de vacas,
agitando campanillas,
muy temprano en la mañana.
Y en colorido vergel
en explosión de fragancias,
las plantas de blancas flores
el perfume de naranjas,
el huerto que hacía mi madre,
y su canto en las mañanas,
por las ventanas abiertas
se escapaban sus palabras.
Anoche cuando pasé
por la esquina de mi casa
se adueñó de mis sentidos
una profunda nostalgia,
se me arrasaron los ojos
con un torrente de lágrimas
y un recuerdo intenso y dulce
me habitó e inundó el alma.


Estela Pasaglia-Argentina

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LA COLINA DE LAS MIMOSAS

Gotea el silencio.
En la ligera oscuridad de nuevo caen torres
y pensamientos levantados entre la atmósfera de los cipreses.
La luz dibuja susurros de agua y aire,
un rumor de piedras empuja a meditar,
sintiendo cómo se desliza la seda por el rostro,
delicada,
sobre los párpados cerrados
hasta abandonar los labios.

Así se desvanecen los sueños,
y así regresan, por la ladera
entre las mimosas floridas,
a buscar un encuentro
con el ansia de tenerlos,
y la mano a los ojos
que, soñando, creen ver
subir la claridad, que trae enredados
en el viento, ¿porqué no?, deseos,
castillos temblorosos,
tiernas mañanas a tu lado.


José Javier González – España

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Mi casa es historias en los tendederos
libros escurriendo sensaciones
que intentan revivir las fotos enterradas.
Beto dice, “la vida no es buena ni mala
es sólo vida”, la misma para todos
terrenos baldíos repartidos equitativamente
cada cual hace con su parcela lo que pueda,
-la mía escondida en la ciudad más grande de todas las
ciudades
donde la gente vive parchada-
la habito con mi familia.
Vivimos en espera de algo
a veces llega un poco, pero es tan poco
que no logro identificarlo.


Teresa Esparza Oteo – México

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REDENCIÓN

Es ella, la otra,
la que olvida
la que huye
la que mata.
Es ella quien ríe ávida en la cama
la que no puede contra el ansia y se lanza a las uñas
a los gritos a los gatos
a golpear ideas lejanas contra las paredes.
No soy yo.

Los días se pierden en el éxtasis de la tarde
cuando la luna gime
y ella come el viento
y ella insiste.
Terriblemente llena de vacío, se cansa de sí misma y corre a ningún lado.
Tengo que soportarla porque no podría estar sola.
Vivir sola.
Y es ella la que mata.
En la noche la arrullo con lágrimas,
las convierte en estrellas y se ríe de mis lágrimas.
Ella no llora la muerte
Ella es la que puede
la que deja
la inconstante y terca.
Me despierta su risa,
su incontenible deseo de búsqueda
-Ella le llama búsqueda a la huída-.
Huye de nosotras porque odia el ruido
y yo no entiendo su silencio.
Ella es la que rompe la que incita
la que habla.


Xitlally Rivero Romero - México

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A LA MUJER QUE FUI

mi nombre entra a una lágrima


Yo te vi en mediodías ardidos de verano
cobijada en el frescor de sombras y de ramas.
Te vi tejiendo anillos con la felicidad
mientras cerrabas pactos de infinito.
Con la boca dulce, te vi, llena de verdes.
Danzabas sueños hechos de paisajes.
Eras colibrí que libaba en el amanecer más hermoso.
Bebías palabras, escribías poemas.
Te nacieron libros –¿recuerdas los años?- .
Te llenabas de pupilas tatuadas de cielo.
Yo te vi sentada junto a la alegría;
correr en grandes círculos jugando al mundo.
Regalabas frases; perseguías insectos invisibles.
El día te estallaba de luz perfumada de voces.
Ella –la pequeña de pestañas blancas
y mirada como almendras- ,
olisqueaba el aire, la vida, el pasto.
Las otras volaban, rodeaban tus libros, picoteaban arroz.
Te vi rodeada de amor en tardes que partían.
Te vi en invierno, cálida y feliz.
Recogías en otoño hojas escarlata y admirabas su belleza.
Te sentías plena con los brotes de septiembre
y con lluvias de octubre bordabas la dicha.
Te vi plácida entre árboles junto a la eternidad.
Sí; yo te vi. Eras mucho, mucho más
que esta pobre mujer que hoy esconde sus ojos.
Mucho más que esta tristeza.


Susana Cattaneo - Argentina

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HOMBRE ENTRE DOS ESPEJOS

Esta búsqueda ciega e infinita
a la que nos condena el pensamiento
hace de nuestra vida un vano intento
que al fin toda esperanza debilita
Pero la otra vida la gratuita
La que es tan sólo acción y movimiento
aunque a veces nos llene de contento
al fin nos empobrece y debilita
Ni la potente luz de las razones
ni el destello primario del instinto
pueden iluminar toda la vida
En nuestros intrincados corazones
Hay siempre un serpenteante laberinto
Del cual muy pocos hallan la salida.


Alejandro Félix Raimundo - Argentina

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El cristal estalla en piedras ajenas,
entre polvos ardo infiel en sutiles prendas,
derramo sangre por lluvia,
caigo en deseos espumosos casi como acuarelas débiles,
sumerjo mis dedos en piel picada por oxido,
me sirvo sus pies con vino ceniza,
parpadeo en él;
quebrado arcilloso sigo vivo en tus silencios...


Carlos Paúl Colina Chacín – Venezuela

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CALLE CORRIENTES.

Nos viste pasar por tus veredas
calle Corrientes de Buenos Aires.
Pudimos caminar en una nube
flotando en el compás de una locura.

Sonreímos teniéndonos al lado
abriendo nuestro paso en el gentío.
Olvidamos la multitud y sólo
disfrutamos la noche y sus estrellas

Nuestros ojos con gran sabiduría
cobraron súbitamente vida nueva.
Fuimos mar, olas y deseos
ahuyentamos los fantasmas y los miedos.

Dejamos grabados nuestros trazos
por todo el arco del camino.
Ni la piel nos marcaba distancia
corazón enhiesto, sabor en el alma.


Oscar Néstor Galante – Argentina

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SOLEARES

Ay, este cuerpo de dolor
que de mis manos escapas
sin resistencia, sin valor.

---

Las voces de injusticia
cuando se hacen corales
son solo palabras sucias.

---

Pones en los hombros un muerto
con la intención sesgada
de abonar tu propio huerto.

---

La culpa, es culpa mía
porque sale de mis entrañas,
o porque el odio las cría.

---


Sentir, no sólo lo siento,
que es gran pecado mortal,
mi lengua sabe que miento.


Miguel Ángel Villar – España

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LA CREACIÓN

Manos que se alargan
se agrandan, contactan
en un gesto de amor.

Manos cuyos dedos
se buscan,
se tocan.

Manos que dan vida
que piden clemencia
que claman perdón.

Manos que construyen,
destruyen,
aman.

Manos, símbolo
de la humanidad.


Diana Scheines – Argentina

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CONFESIÓN

Las páginas mustias
de mi viejo libro,
que son cual ventanas
donde puedo ver,
pedazos de vida
mechados de sueños,
y mil esperanzas
que he visto...caer.

A veces en una
de tantas historias,
hechas con vivencias
en mi deambular,
me encuentro de lleno
tropiezo con ella,
y en mi desespero
me pongo...a llorar.

También he guardado
entre esas hojas,
momentos de dichas
que supe tener,
envuelto en los pliegues
de mis utopías,
no había imposibles
no había imposibles
y el mundo...al revés.

Boris Gold - Argentina

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DISTINTO

Si te envuelven historias
De perlas y piratas
y puedes ver en casa
orquídeas y bromelias,
dan ganas por momentos
de ser un poco loco.
De no ser siempre igual.

De asirse de un madero
al mar de las antillas
y soñar que no es lunes.
Que ya no existen más.

Por dios qué maravilla!
tan solo por un día,
sentirse que uno es otro
y que el otro, ese día,
dejó de ser igual.


Mario González – Venezuela

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EL SUEÑO PERFECTO

Me tocas con tus ojos aún a la distancia,
y tus manos de niebla recorren mis secretos.
Es tan audaz el goce de las bocas con ansia,
que nada me interrumpe, es un sueño perfecto.

Se pasea tu cuerpo sobre mis avenidas.
Las calles de mis piernas, el valle de mi seno.
Las montañas erguidas, que no tiene salida,
mas que cuando respiro y te siento tan pleno.

Llegas para quedarte en mi interior dormido,
con tu espada flameante de ángel desbordado
por la pasión y el hecho de saberte querido
mas allá de mi cuerpo, al que ya has conquistado.

No quiero abrir los ojos y que te hayas marchado.
se que es tan solo un eco de mi propia memoria.
la que te apresa y quiere que estés enamorado
aunque ya nada quede de aquella...nuestra historia

Claudia Villafañe – Argentina

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FICCIONES NEURÓTICAS

Ojos de tigre acechan desde donde
Poseidón lanza un grito intempestivo.
Emite el bosque un cántico aprensivo
y así Perséfone veloz se esconde.
Hermes desaparece,¡no responde!
Resurgen las gramíneas, grandes lagos
ahogan los monólogos aciagos.
¡Intrépido es Dionisos! Ya se marcha
con sus rastros de vino y fresca escarcha
que suprime el dolor y sus estragos.

El viento roza el cuello de Afrodita,
rechinan los furiosos abedules;
profieren sus bramidos los azules
destellos de Harmonía. Necesita
prefigurarse una fusión bendita
entre el cielo y el sol ultravioleta.
Como una bofetada atroz, secreta,
se transformó el rencor en agua espuria,
y gimió la frenética lujuria
¡sonando el arpa de un anacoreta!

¡Huye del yugo que sagaz te aplasta,
divina hurí! Tu espíritu se aja
igual que se hace añicos una alhaja.
La tenue estela de una lengua casta
se acerca a la fruición iconoclasta.
Ah!, brahmánico sueño que aletarga,
borra Artemisa su sonrisa amarga;
la desesperación hecha fantasma
genera paranoias. Y se plasma
el clímax del temor que nos embarga.

¿Adónde fue Pasífae? No se asoma.
Raya la tarde, la silueta oblonga
de Pegaso, en el cielo se prolonga
aun más; estableciendo así el axioma
de la apariencia como engaño. Toma
Zeus la mano de Leda, que lo evoca
como un gallardo cisne de barroca
belleza. En un lugar Cronos razona
sobre la esencia humana. ¡Ser persona,
ser mortal!, vocifera una gran boca.

¡Qué vivan las orgías abisales!
Aquí entra Eros, vivo e impoluto;
Sísifo apaga su tedioso luto.
Viene Pentesilea. Sus sexuales
atributos ostentan aunque los males
se presenten. Las églogas de Orfeo
vibran estimulando a un corifeo.
¡Apocalipsis! Se oye un alarido
proveniente de lo desconocido
y se anulan los lindes del deseo.

Vienen a desfilar sobre una alfombra
con la bandera de un feliz augurio,
Hadas y Gnomos. Sale del tugurio
del averno el dios Hades con su sombra.
A la ilustre Atenea el gran Zeus nombra
como de nuevos sueños la maestra.
Y llora con ahínco Clitemnestra
gestándose un Poema de prosodia
exquisita. Y Apolo lo salmodia
hincándose con clase de alma diestra.

El mar cae en un hondo paroxismo;
suicidios de las lágrimas de luna
se ejecutan sin pálpitos de alguna
mejoría. Florece un cataclismo
que da vida al sutil Romanticismo.
Oh! jardines de prístina blancura:
no ocultéis vuestra tímida ternura.
¡Mujeres que recobran la tibieza:
el máximo esplendor recién empieza,
se carga la libido de bravura!

Mil noches duerme Gea, y se celebra
la fuga del malvado Belcebú.
Nubes de opio de matiz hindú
embellecen los montes. Una hebra
de mayestática Locura quiebra
cimientos de la inmensa Babilonia.
Reconstruyen su sólida colonia
los Titanes. Impera el color té
de los finos cabellos de Ananké,
que bosqueja su propia ceremonia.

Las Ménades derrotan al encono
y las Horas (que escapan de su pompa)
temen que la armonía se corrompa.
Mugen los hierofantes con su tono
peculiar contra el pérfido abandono
del Placer... Se aproximan a su fin
las oscuras tonadas del esplín.
Ares vomita su furor volcánico
y Psique con amor humilla al pánico.
¡Es tiempo del Olímpico festín!

Sumidas en su esquiva aristocracia
van las Moiras, que tejen el Destino.
Arriba el erotismo sibilino
de las Musas, que están llenas de gracia.
Regresa la ampulosa idiosincrasia
de Atenea. Se aviva lo inseguro
de los hombres. Prodígase maduro
y febril un secreto: de repente
Apolo (por natura inteligente),
devela el fruto del Amor más puro.

Se alza Niké con magistral semblante
neutralizando flujos de una crisis.
Vuestra Naturaleza, madre Isis,
exhibe su Verdad en un instante.
Cantan con ilusión Homero y Dante;
desde Oriente, un ciclón de fantasía
sopla burlando a la Melancolía.
Las Hidras de ultratumba, taciturnas
se adormecen con fábulas nocturnas.
¡Triunfa la colosal Sabiduría!


Santiago Lecchini - Uruguay

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PRESENCIA

Entré en tu cuarto
pocos días después de tu muerte.
Tu cobija a cuadros rojos estaba
cuidadosamente doblada
sobre tu cama.

Me envolví en ella y
me senté en el piso.
Olía a ti:
una mezcla de tu perfume
medicina
jabón talco orina tú
tú en tus
últimos días.
Tu olor impregnó el cuarto
—tu cuarto con tus libros
tu espejo tus cuadros—
llenándolo con tu presencia.

Me quedé así, envuelta en ti,
hasta que tu olor se disolvió
y ya no pude tocarte.


Vivian Watson – España

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"15 SEGUNDO"

El barco de tus pasos
navega,
se detiene;
frente al arsenal de manos
que van tejiendo
la constelación de nuestros sueños.

El tiempo languidece,
se pierde…
y quince segundos son suficientes
para sabernos inmortales.

En la pared del alma
una fotografía marca el rostro
en años…
Mientras que la nostalgia,
nos esconde el sol,
desdibujando el horizonte
y borrando los recuerdos…

Para quien sabe de eternidades,
no es necesario que el mar le cobije las fantasías;
ni que el llanto le humedezca las heridas,
porque aquel que vive en el infinito
conoce de la pasión del vacío….

Mariana Pequeño - Venezuela

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EL NEGRO Y BLANCO

La noche se convierte en anillo de boda
Penetra la oscuridad por cada rincón
Velo opaco como colcha extendida
Sobre la calle, la esquina, en el callejón
Es techo, es fortaleza, es compromiso
Nace del corazón y se funde con la razón.
Espesa neblina que impone sus límites
Infiel a lo que le pertenece corrompe la visión
Para que pueda ser oscuridad necesita al día
Los contornos se dibujan, las formas nacen
Claroscuros sobresalen en la superficie del abismo
Brillan los montículos como chispas centelleantes
Entonces la nada empieza a formarse gracias a la nieve
Como corona de azahar ciñe su fría soledad
Cubierta de primavera te entregas a la oscuridad
Para darle forma a la vida y sentido a la escritura.
Surge así un torbellino silencioso, jamás se calma
Es tornado, es huracán, es tempestad,
Energía que impulsa el declinar del día
Jersey de fuego pegado a la piel que la alimenta.

María del Carmen Rosero - Colombia

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PARTICULAS FUGACES I
A Juan Bravo

¿Cómo has podido tú
Tatuar la edad de lo eterno?
¿Dónde has podido mirar un paisaje sin imágenes?
Quizás
Entre secretas ciudades inmortales
Robas color a la memoria
Descifrando sin penumbras cárceles
O es que al poblar de nostalgias el recuerdo
Algo derrotó la razón
Y sin injurias ni yerros
Melodías no concebidas abren estos lienzos
En vago espejo del ser
Como quien canta insinuaciones
Claves que el ojo ignora
Ese vulgar ojo negro
Por donde escapa distendida la luz
El ojo de la carne digo
No el inmortal que nos devela
Una gravitación o una presencia
Avocado a revelarnos en lo intemporal
Un arquetipo de memoria
Mas
No quiero confiar en lo que fundas
Basta con sentir esa realidad
Limpia de voces fatigadas
Basta con sentirla pura en el reloj
Sin horas de Dalí
Basta con sentir el arco iris que desvainas
Cuando inauguras pezones y formas irreales
Desprovistas de vértigo
Formas que alguien colgó del mito
¿O del rito?
Sí del rito
¿O del mito?
Del mito o del rito de presencias diluidas
Que hacen muy insistente esto que veo y siento
Y que a veces niega mi mortalidad
Y descose a destajo mi roído retorno
Sin embargo
Heme aquí
Situado en el lugar exacto
Donde converge sin traducción el color de la nada
Heme aquí sólo
Sin máscaras
A la espera de que se derrame
Mi delirio ya sin bordes


Roberto José Adames - República Dominicana

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//
Todas las noches
viene mi sombra a despedirme.
Ata los cordones del amor
a los zapatos de la cama.
Traza el sitio exacto donde he de volver,
donde está el círculo
de mi sueño afilado a los costados.
No puedo quedarme en el tren
que atraviesa mi sangre.
No puedo bajarme en la estación de mi vida.
Una ciudad canta su tristeza
con la garganta rota
y vuelvo inexorable,
a mi esqueleto de rata
o de mujer sombra que viene a despedirse.
//

Yadi Henao - Argentina

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BUENOS AIRES

Buenos Aires mi terruño
soy decidor con carencias
y hoy le canto a mis querencias
aunque me olvide de alguno,
tango “sur” y paredón
Luna Park y un tal… Monzón
Buenos Aires sos aquel
cantor que se fue primero,
Buenos Aires sos Rivero
y sos otra sin Gardel

Buenos Aires sos Palermo
una tarde de domingo
sos zoológico y sos pingo
y el rosedal que es eterno,
Buenos Aires capital
del absurdo nacional
pizza, obelisco y… piquete
sos paisano en la rural
Lavalle… la peatonal
y el bendito canal siete

Buenos Aires que en enero
te escondes en la rivera
yerba, termo y costanera
cabernet, Puerto Madero,
Buenos Aires la del humo
esta noche hay serenata
el “Clemente y la Mafalda”
te darán una cantata
de galera y minifalda

sos el subte y su misterio
que viborea bajo tierra
el cabildo que aun encierra
fantasmas cual cementerio
Buenos Aires sos leyenda
sos el once con mil tiendas

sos San Telmo el anticuario
que colorea antigüedades,
pródiga n veleidades
sos la reina del estuario

sos el punga lanzador
y el mendigo inerrante
o ese porteño pedante
con fama de vividor
sos el gato… que camina
del buzón… hasta la esquina
en estadios o potreros
sos fútbol y sos color
sos folklore del mejor
de Núñez a matadero

sos turista caminante
y crisol de mil raleas
sos mateo que pasea
su estampa trashumante,
sos mixtura provinciana
y la típica bacana
de Callao esquina Guido,
sos el verde de mil plazas
fuiste cuna y sos mi casa
mi Buenos aires… querido.

Buenos Aires, entendedlo
no existís, sin la Merello
sos el piola del porteño
que hace trampa en un telo
Buenos Aires sos riachuelo
diferente al de Quinilla
cara sucia y glamorosa
le cantas la falta envido
a ese pibe limpia vidrios
que ni soñara Mendoza

Buenos Aires sos… lunfardo
sos stress, banco y corrida
sos la city, y su movida
donde no existe el letargo
sos el sábado a la noche
y el cartonero en su coche
sos la AMIA y LA EMBAJADA
sos el duelo para siempre
de esos chicos que un diciembre
se mudaron a la nada

Buenos Aires sos… La Boca
con olor a bombonera
sos Discepolo y Lepera
sos el Diego y sos la Coca
sos también la recoleta
con su gente tan paquete
sos un cacho de autopista
sos retiros y Tribunales
sos tus villas y sus males
y la humedad… siempre lista

En tu jungla de concreto
ya no hay más empedrados
lo de ahora… es el pre-metro
sos Florida y Diagonal
sos la mina pasional
que esperaba en la cortada
ya no existe el sabalaje
hoy el “junar” es fichaje

¿y la mina? … la mina es jubilada
sos linaje en ese tango
de Piazzola o de Salgan
sos Cadiamo y Cobian
sos la Yumba y Flor Fango
desde Troilo a Dagostino
y de Vargas a marino
sos legado y potestad
de sentir a cada rato
el compás del dos por cuatro
Buenos Aires… mi ciudad.


Oscar Puente - Argentina

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CARTA DESDE MONTREAL

(a un amigo latinoamericano. Montreal, enero 1996)

Aquí hermano
En esta urbe descomunal y concreta,
A la temperatura
En que hasta el alma se congela
Disfrazado de invierno,
Refugiando la tórrida sonrisa
Apretando los maxilares
Escondiendo la lengua
Cansado de gritar carazos
Sin que nadie me entienda.

En mi estancia glacial
Copio imágenes
Que perciben mi cuerpo

Veo la mirada triste
De un latinoamericano
Y la copio
Veo su hambre
Y me duele
Siento el abrazo afectivo
De Ulises
De Amaru
Y lo copio

Siento el beso
De una compañera
Una noche
Y lo copio

Después
Siento la muerte en sus brazos
Y vivo
Después
Dejo el espacio humano
Y muero.

Y… los cholitos
Los pastusos
Y los centroamericanos,
De voces tiernas
Néctar dulce
De la América eterna

Hermano
Cómo lloran mis ojos
Al verlos cabizbajos
Bailando afrodisíacos pasos
En los subsuelos,
Sandungueando merengues
Adormecidos por la tristeza
Engañando las cuecas.

Usted no lo va a creer hermano
Usted que hace del arte virtual
Un experimento.
Imagínese
En un lienzo, una musa
De infinitos surcos
En la comisura de los labios
Cantando huainos,
Y un auditorio de cuervos
Con sus maletines llenos,
De mentiras llenos.

¿Los pastores?
No crea que son como el flaco Jacinto
O el negro Raimundo
Desgarbados y enjutos
Arreando ovejas macilentas.

No hermano
Estos son gordos y rozagantes
Finos gourmet
Sentados a la humilde mesa
De sus fieles ovejas
Apipándose de pupusas
Frijoles
Cebiche
Y tamales.

Poeta
Aquí no hay
Perros muertos de hambre
Como los chuchos
De la comadre Teresa,
Esos eran guiños que lo miraban a uno
Como hermanos en democracia
Desde las puertas del restaurante.
Nada de eso
Tener vida de perro aquí
Es verdadera vida
Mientras tengas la cadena puesta.


Fredy Ramón Pacheco - El Salvado

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OS PIDO PERDÓN

Perdón pido al aire por este oxígeno que respiro.
Perdón pido al cielo por este azul que no merezco.
Perdón pido a los mares por esta agua que bebo.
Perdón pido al los campo por este ramo de flores.
Perdón pido a los árboles por escribir sobre papel.
Perdón pido a los bolígrafos a los que he molestado tanto.
Perdón pido a mi corazón por la música de mis latidos.
Perdón pido a mis ojos por dejarme ver en colores.
Perdón pido al sueño por alejarme del insomnio.
Perdón pido a los poetas por soportar mis cantos.
Pido perdón al mundo por dejarme vivir en él.
Pido perdón a la Tierra por estas malditas guerras.
Pido perdón a la sangre por la muerte de inocentes.
Pido perdón al hombre por esta ONU de ineptos.
Pido perdón, perdón, perdón pido a la inteligencia,
a la sensatez,
a la verdad,
a la cordura.
Pido perdón al primer mundo que no merecemos.
Pido perdón, os quiero pedir perdón,
infinito perdón os pido.

Ramón Fernández Palmeral - España

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COMO HIJO DE CAÍN

Como hijo de Caín
llevo en mis genes
mi propia destrucción.
No asesino abeles
pues se encargó
mi padre de ellos,
asesino como él hizo
la pureza de mi alma;
recorro las sendas oscuras
siguiendo sus huellas
hacia la autodestrucción;
me suicido en culpas,
me castigo en remordimientos
mientras mi mente agoniza
bajo golpes de conciencia.
Me arrastro por el fango
huyendo de mi sombra
que cruel me persigue
recordándome quien soy,
mostrándome en el reflejo
de la oscuridad de su mirada
mi transformación en ella.
Ya como negra tiniebla
me diluyo en niebla de nada
hasta un anochecer siniestro
donde renazco en mi caos.

Como hijo de Caín
llevo en mis genes
mi propia destrucción
asesinado una y otra vez
a mi Abel interior.

Carlos de Miguel - España

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POEMA I

Los libertadores
Han encerrado a sus « ciudadanos »
En cajas llenas de otros « homo-sapiens »
Los caminos no llegan a alcanzarme
Una voz del más allá me encierra en sus brazos

Después de este libertinaje
El grito del infierno
Puede ser interpretado
Por una melodía de Chopin…O…
Por la sombra de un pájaro
en vuelo

Querida mamá
He visto a un hombre cubrir el escenario con su sombra
He visto a un hombre
Sudando la bandera de un país

He escuchado la música de un indígena
Invitado de honor a esta fiesta
De metralletas
En blanco y negro
El arrastraba su cuerpo entre los escombros
Como quien camina sobre la certeza

He visto a un hombre
Con sus dos piernas. Su pantalón. Su camisa
Con el regocijo de escondernos sus palabras
En el sonido sublime
De vivir desgranándose, en la serenidad…
Del agua que habita la tierra

Yahaira Salazar – Francia

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SERÁ...

Será que estoy un poco húmeda
de hueso y carne.
Será que el pasado fue parte de la novela
develada
atormentadas noches y secretos de amor
prohibido.
Será que en un tiempo remoto
la soledad oscureció instantes
y nadie salió en defensa.
Será que hay batallas que el destino
nos permite ganar
y otras no
como un sino que está escrito.
Será que uno va cambiando
los arrebatos dejan de ser incendio
y pasan a ser llama
o destellos inhóspitos.
Será que la adultez corrompe
parte del asombro
y la ingenuidad de los primeros días.
O será que como el ave fénix
estoy nuevamente renaciendo
dispuesta a todo
por vivir.

Claudia Ainchil - Argentina

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Zapatos de goma,
con los cordones en alto.
Tamaños,
Colores,
Marcas,
Diseños.
Pueden verlos, más no tocarlos.
Tienen el dinero, pero su adquisición es imposible.
Basta mirar bien, en vez de ser una zapatería cuya vitrina invita a contemplarlos, no es,
Un espejismo,
Porque si fuera un local como cualquier otro, resulta que esa exhibición es de alambre y de hierro.

Elizabeth Valero - Venezuela

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El tren

El tren me llama
con sus dedos de hierro.
Pueden alfombrar los pasillos con mi piel,
rellenar con mi carne los asientos,
continuar con mis huesos las rieles.
Podrán echar a la caldera mis papeles
y hacer con mi sangre tragos largos.
Inútil proeza de matar lo muerto,
confusión entre tinta y palabra,
pájaro y vuelo.
La música, señores, no es un pentagrama.

Gabriela Robledo - Argentina

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CADA LOCO POR LA GRAN AVENIDA

Anda cada loco por la Gran Avenida?!...
No me gusta hablar de cosas personales
Si ni siquiera soy persona
Debiera hablar de ufología
Ando como en una gran molécula de polvo
No me gusta hablar de cosas extrañas
No me gusta hablar de cosas personales
y todos son persona
Debiera hablar de especies
de espacios llanos y prolongados
y distantes en las almas que rozan
la delicada cara de los crepúsculos,
mientras una dueña de casa espera el frío
para cocinar como su madre le enseñó,
para sentirse agraciada, conmovida.
Los locos se visten como yo.
Ando como en una gran molécula de polvo

Mauricio Torres Paredes – Chile

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PLANTAR UNA CONVERSACIÓN

Ella le hablaba
de que nunca se hicieron una foto
del lagarto que compraron juntos
y aún vive con ellos
de bailar sin pisarse
de la cicatriz de niña
que la falta no recuerda
Él le hablaba
de no importarle
la forma del árbol
ni hacia donde crece
de retratar la calle
robando sonrisas
Ella le hablaba
de que le arrojara migas
de entusiasmo
en una conversación de tres
o de que le pisara los pies
por debajo de la mesa
de su tendencia a mirarse
en los espejos de los retrovisores
Él le hablaba
del tiempo
le repetía
lo que había aprendido en los libros
del niño bueno que no mata hormigas
y corría calculando el tiempo
y cocinaba para matar el tiempo
Ella le hablaba
del árbol
si encontraría su raíz
de su forma abandonada
a merced de la naturaleza
de si crecía torcido
y si era necesario volverlo a plantar
y él le hablaba
de que hablaba por hablar
y el silencio llegó como un rayo
que hubieran estado fabricando
todo este tiempo
y que el lagarto
que compraron juntos
no recuerda
Ella le hablaba
del tiempo
de ocuparlo con él
de no darle la nuca
y correr deprisa
a llenarlo de montes
y baños en los ríos de ciénaga
a beber vino con melocotón
y encontrar las cosquillas
que le suben por la nariz
de su infancia
y se derraman
en el temblor de su vulva
Ella le hablaba
mientras él decía
que hablaba por hablar
y ellos
que amándose
cayeron en la cuenta
del cansancio
que se levantó como un árbol
en forma de muro

Pepa Ortiz Moreno - España

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CUARTO MOVIMIENTO: LOS OJOS EN LA VITRINA

La soledad se disfraza en un instante

Absolutamente recta
Frente a los objetos expuestos

expuesta yo

Los ojos con una dirección rotunda
miran al frente buscando
como engañar el tiempo
El disimulo del fastidio

Es fácil dar la espalda al mundo
al mirar una vitrina
Engañar la pesadumbre
de no esperar a nadie
Ver pasar los que pasan
a través de un reflejo

Entonces mis ojos están en la vitrina
No en los objetos
Ni los maniquíes
sino en mí
en lo que se ve enfrente
y se fulgura atrás

El cuerpo no pretende girar
porque así los ojos
pueden fingir

Y nada me exhibe
Y nada me enfrenta

Me siento entonces parte de ese adentro
Como una pieza descubierta

Y a la venta


Mónica Lucía Suárez – Colombia

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UN MOMENTO

Mis manos apretando un enorme copo de nieve.
Mis manos aferradas a la cama en el momento de dar a luz.
Mis manos acariciando tantas espaldas, (la tuya cable pelado, por encima de todas)
Mis pobres manos sosteniendo novelas del siglo XIX, (y cortando la puntita de la hoja ya leída)
Mis pequeñas manos descubriendo el placer, rabiosa fuga de la realidad, antídoto precoz, prohibido.
Mis manos cortando papel glacé de color celeste y blanco, para hacer una bandera argentina.
Mis manos, diez años después, aferradas a la silla de la policía, en un interrogatorio.
Mis manos paseando por la uñas negras, torturadas, de mi amigo Luis.
Mis manos plantando “alegrías del hogar” sobre una tumba.
Mis manos limpiando tu culito tan pequeño, cocinándote, bañándote, rascando tu espaldita y levantando la frazada hasta tus hombros, bebé.
Mis manos presentándote el mar, y el mundo.
Mis manos diciendo adiós para siempre a mi padre en un aeropuerto, diciendo adiós sin saber que era precisamente eso, adiós.
Saludo a mis manos, hago un alto en su camino.

Karina Álvarez Toledo - España

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El viento parece decirme que tome tu mano, levemente me impulsa con su brisa a cogerla.
Miro nada mas como se balancea.
Me pregunto si espera que la sostenga firmemente o si disfruta y me advierte que es feliz siendo libre.
Intento pensar en otra cosa, una hoja cae por culpa del otoño que se acerca, instintivamente intento detener su caída.
Lo único que logré fue apresar tu mano, como si el mismo otoño la viniese a marchitar.

Miriam Natalia Rosales Gaete – Chile

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NO TE CALLES…!

No te calles…, NO!! ..., no te calles!!!
Donde halles un golpe…, no te calles…!
Donde la violencia acuda contra ti,
contra cualquiera…, No te calles!!
Será tu silencio el otro golpe:
el que faltaba…, el del remate…!
Hombre.., Mujer…, ó niño…!,
o bestia…, o árbol hecho pasto de la ira!,
No te calles… No te calles!
También TU serás terror..,
horror, desvanecimiento…!
Disparo inútil de la guerra,
de las tantas guerras inútiles
del odio por el odio..,
de la avaricia brutal,
de la venganza ciega,
del desatino…! No te calles!
Que tu grito nazca del fondo
negro de tus tripas!
y se expanda libertario,
conciencia tras conciencia!
Que derrumbe razones de intereses!
Que sepulte impunes cobardías,
exabruptos vanidosos incontenibles!
Si te callas, una mano crispada
de dolor, de angustia, de injusticia,
buscará justicia en tu silencio,
y serás necesaria cobardía
amparado en el gesto indiferente
de monstruoso disimulo.
Cuando calles, sea si
porque es tu muerte
por matar la impiedad de los violentos!
Por alzarte, Pabellón de libertades,
sobre el fango brutal de la ignominia !,
Y el silencio que te premie
por tus gritos de justicia,
volverá a ser grito en otras voces
que vendrán entonces a gritar por ti,
por todos, reivindicando el valor
de gritar contra el suplicio…!
No…! No te calles!!

Horacio Mario Aguilar - Argentina

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ESENCIA

Disparo ponzoñoso.
Palabras de cicuta disparadas
presentida pasión…

Ojos cabriolean ante inesperado suceso y orejas gesticulan a los
Vientos
Celos enervados
Miradas de anticristo declaradas

Fugitivos mortales encendidos
…Y ahora…
¡Que si aguzas los sentidos y te ven,
se escandalizarán!

Perdido en busca de señales, lo que puedes tener lo tienes ya.

Aunque sea una mirada pides…

Ayer murallas de tela cerradas
cuando escurridos los miembros bajo sábana, unidos en
convergencia
Estallido de voluntades y
ahora… ¡ingrato! sólo pides una mirada
¿No lo recuerdas?

Poros hambrientos manaron deleite penumbrado
Olor prohibido para los virginales,
Ejerciste el derecho de vivir aún
cuando el corazón latió su sentencia

¡Ay, corazón, corazón ¡ cuando tu corazón amilana! Déjalo latir, vivir, déjalo desangrarse…

Humedece vendaval mi espalda
Con manos agua recorre
llanura gestando lúbrico efluvio

Y al final de la expedición, deja tu cabeza recostada en mi vientre
cuando el desvanecimiento te duerma.

Cuando el espejismo se enmarañe en
complacencia perpetua.

Alma Rosa Tapia – México

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POEMA SOBRE DOS RUEDAS EN CUATRO TIEMPOS.

I DESCUBRIMIENTO.

Cuando aprendí a montar en bicicleta
luego de un rosario de caídas
moretones y algún raspón en la rodilla,
descubrí que se podía lograr
algo de equilibrio sobre este mundo
tan inestable por terremotos, huracanes
y las ocurrencias –como guerras nucleares-
de sus inquietos habitantes.

II DEFINICIÓN.

La bicicleta es un maravilloso artefacto
con dos ruedas, cadena, sillín, manubrio
y un motor incansable, casi infinito
proporcional a la imaginación
y a tanto tiempo libre…Libre!
del cual dispone –y no sabe- un niño.

III REFRÁN.

“Aprender a montar en bicicleta
nunca se olvida”
dice un conocido refrán.
Quizás por todo el miedo
acumulado durante la víspera,
el duro encuentro con el piso
en múltiples ocasiones,
las risas crueles de los vecinos.
En mi caso, no lo olvido
tal vez porque no conté
con la mano adulta
que tomara el sillín
y corriera a mi lado,
mi amigo William
-el niño rubio y pecoso-
que vivía en la casa de al lado
intentó hacer ese papel.
Aunque cuando por fin
luego de innumerables intentos
pude por fin pedalear
sin besar la lona del pavimento
esperaba, con ansiedad
que Laurencio, mi padre-abuelo
luciera una amplia sonrisa
desde algún punto del firmamento.

IV LECCIONES.

La bicicleta me enseñó la libertad
pero también me hizo conocer las normas
en este caso, las de tránsito,
cuando choqué de frente
con otro ingenuo ciclista quien venía
por todo el medio de la calle.
Esa tarde aprendí con dolor
las nociones de izquierda y derecha
supe que nuestro mundo
puede chocarse por estos dos conceptos
y quienes vamos por el centro
no tenemos muchas posibilidades
de salir ilesos, indemnes.

Dixon Moya – Colombia

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NADA SE PIERDE.

A veces lloro y canto,
lo que no canto cuando trovo,
y aunque trovar, es versar,
lo que se siente, más profundo
es el sentimiento que le da anhelo,
crece, y lo recrea en pensamiento nuevo.
Por eso amigo, canta, trova, pero siente,
con el sentido común de lo que viene,
y sin olvidar lo bueno de lo que se fue.
Porque andando el tiempo recogerás,
dorada cosecha de sentimientos,
que sólo el azar ha cruzado en tu camino,
y los puedes hacer tuyos, porque nada se pierde.
Nada se pierde, si estás alegre.
Y todo se encuentra, en el reflejo de la nieve.
Por eso sé estar frío y caliente,
pero recoge el agua del deshielo,
para que tu mente en sus estaciones,
recree los momentos, pasados.
Porque amigo yo admirándote te digo:
Nada se pierde.

O. C. – España

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El bastón avanza golpeando.

Lacerado y con las suelas sueltas
el de la mano vieja
el que no en vano
ha escapado de la muerte

Mendiga.

Barrido por las palabras de siempre.


Jhon González – Venezuela

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De una a otra costilla
me he vaciado el aliento
He triturado vestigios y alfabetos
resguardados en los huesos
de intrusas memorias
De golpe he exorcizado hombres-vampiro
que absorbieron hasta los tuétanos
la sabia de mi compasión sorda
derramaron la sangre de mis silencios
que lánguidos agonizan
bajo la estaca que piso con pies descalzos
De una a otra costilla
me he quedado sin perro
sin huellas
sin rostro
sin tacto
Me quedé huérfana
de quimeras y espejo
Equilibrista vencida
me hundo en lo profundo
de una cama que ya no respira
De una a otra costilla
queda el espacio justo
para meter los dedos
y hurgar en las vísceras
de la mentira
Tomo con la mano izquierda
las entrañas de una vida suspendida
con la derecha estrujo el corazón
y brota la última lágrima
De una a otra costilla
se despabilan las horas
de sueños matutinos
y párpados blancos

Rebeca Mingo – México

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Carlos Ardohain - Argentina

(Por razones técnicas el poema de Carlos se publicó en el poemario sólo como texto, es justo publicar en la bitácora la obra tal como la hizo llegar el poeta. Gracias Carlos por la comprensión).

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LITURGIA

Hoy quiero condenarte a mi liturgia.
Son tus párpados cerrados
y tus manos candorosas,
recorriendo mis senderos
de rocíos sonrojados,
los que a tus labios liberan
de un beso mío.

Con las yemas de mis dedos
cincelo el respirar arrancado
de tu fragoso pecho altivo,
mientras,
se pasea la luna por debajo
del muelle que acicala
nuestra barca en su torrente.

Hoy eres mío,
eres mío porque dejas en mi mar,
la escarcha transparente de tus sales
danzar por mis entrañas
como abanico sinuoso
en un día de tórridos fuegos,
despertando la savia de mi alma.
Hoy endulzo tus labios con los míos.

Freya Hödar – Chile

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NOCTURNO DE LUNA LLENA

Esa luna que nos ilumina entre las ramas
velará por tus sueños, mientras los grillos cantan
su dulce canción de cuna, que es sorda y es muda
para quienes no saben de cuentos de hadas.
La luna, blanca y ovalada, vela por tus sueños
en esta noche en que ese anhelo
de vida eterna encuentra en tus labios el cielo,
para volver un paraíso el deseo de tu sexo.
Brillan y crecen las luciérnagas celestes,
de las melodías al tibio sonar
juncos y olas parecen bailar
se mueven las hojas frescamente
en la copa de los árboles. Duerme tranquila
dulce niña, como los pájaros y las rosas
que afuera todo es armonía,
la calma reina sobre el pasto y la avenida.

Diego de Gregori - Argentina

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SONATA EN Mí MENOR

Me gustaría pensar que
tantos ensueños podrían ser verdad
el fascinante hechizo de la luna allá
viajando sobre el agua
pero estoy siempre de pie aquí
sirviendo carne asada y
verduras frescas.

Domingo al mediodía ahí
mar verde veteado de bolero el mar
con gris marrón y otra lomada gris
por la soberbia libertad del sol
durmiendo entre las nubes.

Y así otra vez salto de rana en
verde sereno rumba mar el mar
y yo moviéndome de acá a allá
sin otro medio para ser que ser
cuaderno y lapicera.

Las letras se acomodan con
ruidosa, impaciente soledad
por un ruidoso auto que pasó y se fue
apenas hace un rato y ya es ausencia
mientras la blanca luna es una barca
en el dulce mar
dónde quisiera estar no sé pero seguro no aquí
salando y pimentando.

A lo mejor me gustaría ver un bello ser
un bello ser que esfume mucha luz
bajando de lo alto
si cierta es que bella y esencial y alta es
la luz que busco.

No tengo mazapán para poder comer
poder comer llenar la boca de
estrellas dulces
a cambio un rubí caliente y leve es
el breve vino tinto que también se va
como la vida.

Y pienso que me aliviaría ver la luz
no sé si fuera o si dentro en mí
pero enraizada en algo
para no odiar sentir que no interesa ya
si estoy sujeta día a día aquí
lavando la vajilla.

O a lo mejor quisiera un ser que me hable a mí de mí
que yo le hable a él de sí
que diga qué hago yo aquí
los brazos inmersos en lejía
si es un misterio la belleza del cristal de sal
si es un misterio el calor del sol
si mi presencia inútil banal
pero única en el mundo.

Quisiera hacer de mí un ser con ser
saber cómo se armó y por qué
mi código genético
alzar bajo la voz hasta por fin hallar
el cántaro y su ollero y así entender
causa y efecto.

Abrir sin más mi corazón
gritar
aunque no fuerte
no
gritar despacio y preguntar por qué
por qué razón existe el mar
un mar sin verde mar y con
esta rutina
de andar de un lado para otro
ir
andar y hacer las compras

de levantarme y acostarme hoy
sin esperanzas de saber ningún por qué
si existo realmente en algún lado o soy
si existo realmente en este sitio y soy
dónde el comienzo de la historia
dónde el final si es que hay algún final
si espera andén y tren en la estación
porque no puedo creer que cerca o lejos no esté Dios
para poder hablar con él
porque seguro ha de saber por qué
por qué yo estoy buscando aquí
buscando al ser que duele en mí
bajando hasta sellar la voz
sacando el corazón de un cajón con miel
callando y no saber por qué
por qué razón existe el mar
el mar verde veteado gris
la luna hechizo arriba allá
mirándose Narciso en sí
el sol cambiando el agua de color
el tiempo huyendo con o sin reloj
Mozart y la Sonata en Mi menor
y la rutina
de hoy igual que ayer andar
de un lado para otro sin
que entienda nada
si el mundo se parece a nuestra cárcel sí
celdas individuales sin color rubí
en un entorno de mar sin coral
ni espumas blancas.

Quizá los Andes sean de papel
las flores todas nazcan en abril
y el viento Norte sea helado
porque no sé qué es la libertad
aún no sé qué es morir
pero a consciente lucidez
amo la vida
no importa si en el inicio está anidado el fin
si suena inútil preguntar por qué
por qué esta vida
de andar sin rumbo de acá para allá
atroz rutina levantarme y acostarme hoy
no sé mañana
si toda infancia ya lució y se fue
dónde mis padres han de estar no sé
dónde el jardín con el damasco aquel
por qué razón se esconde de dolor
el corazón en un panal sin miel
si las montañas nacen en abril
las flores frescas se hacen de papel
si está veteado de bolero y rumba mar el mar
si el día de hoy es más igual que ayer
mañana es nunca y también es hoy
si es un misterio el fin en el comienzo de
si en el inicio está marcado el fin
por qué la vida.

Ketty Lis – Argentina

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RECORDANDO UNA LECTURA

El preciso ordenamiento de los signos
es a un tiempo pluma y piedra
elevación y descenso de un disfraz
que abre mis ojos
y vuelca mi afán sobre los nombres
Entre tantas que afloran
¿Cuál máscara me corresponde?
¿Me dará ella algún día
el desdoblamiento necesario
que hace una la voz en el contraste?
Por ahora disfruto
esta precaria permanencia
en el umbral de las palabras
Ellas trajeron
el estremecimiento y la duda
y ya no sé
si camino por estas calles o no soy.

Alberto Amengual – Venezuela

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PAREDES

Despertar mañana es quizás
lo que hoy nos salva.
Estas son tan sólo paredes
como para el pez
las redes.
¿Quién será el que está detrás?
Los hilos ¿A dónde van?
¡Vaya risa que no soy
y que llanto en que no estoy!
Como ves: Es tan sólo un juego,
es un viejo invento
Lo mejor nos viene llegando
Mientras ya
Nos vamos yendo
¿Quién será el que está detrás?
Los hilos ¿A dónde van?
Lo aparente es tan real
Que no es, no soy
Ni estás

José Raúl García Marrero – Cuba

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DESOLACION

Todo lo que Dios quiere del hombre
es un corazón en paz
(Johann Eckhart)


A mi madre, Lidia Crescini

El tiempo no ha podido
apagar
las antorchas que
llevan los ojos de mamá.
Encendidas como lámparas de gas
se tiznan de ojeras.
Cargan el peso de la detonación.

¡Bombardeos!

¡Guerras!

La escucho arañar
los primeros años
de su infancia
quiere rescatar
el eco de sus pocas sonrisas

¡Me duele la historia de mamá
y la historia acalorada de las
guerras frías!

¡Todas son frías!

Me duele lo absurdo

Los conflictos

Sólo existe fuego
en el corazón del hombre

Fuego que se acrisola en el tiempo
quemándolo una y otra vez

¡Nada justifica la violencia!

¿Cómo puedo arrancar
de tus entrañas
la imagen
de ese túnel interminable
donde hacinada
tenías que esconderte
para evitar
la cercenación o la
muerte prematura?

Dime, mamá

¿Qué debo hacer
para devolverte en parte
las estelas de tu sonrisa robada,
mitigar el ardor de tu estómago vacío
y encender
luces de bengala?

Treinta y dos grados de temperatura externa,
menos dos grados de temperatura interna

Y,
tu cuerpo sudoroso
transpira lágrimas

Llora,
aún sigue llorando
por el hambre de injusticia
por la sed de venganza
por la violencia irracional

Mamá,
abrazada a ti
quiero beberme el sudor
que emana de tu pecho mancillado
Balancearme en tu vientre
nutrirme de verdades desconocidas
para llenar mi inocencia

Mamá,
hoy lloro,
lloro contigo

Olor a pólvora
Hedor
Sangre,
Luto
Resignación

Siento miedo a la penumbra
a la destrucción
siento miedo
a la desolación

Lidia Corcione Crescini – Colombia

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EPA CHINO

Amanecí de bala
Voy hacia adelante
Sin detenerme sin parar
Camino floto
Me como al mundo
meto en mis bolsillos
el dolor, la tristeza
pregono la sonrisa de la vida
hoy no creo en la puta vida
o la puta muerte,
simplemente creo en mí,
creo en ti
con tus verdades y mentiras

Carmen Elena Pérez – Argentina

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LAMENTO PARA ALGUNA TEMPORADA

En los caminos antes del mediodía
hallaste el delirio y el ansia:
una mujer desprendiéndose del miedo
en la fatigada aurora del mundo.
Cada vez tuve más sueño
y más cansado me detuve a mirar la noche.
Cada vez fue más difícil
-detenido y temeroso-
tomar tu mano para esculpir mi falta.
¿Qué me pasa en estos días
que la mirada inunda las cosas
y las devuelve turbias y amargas?
Me quedo inútil hasta el alba.
El sol me llama,
y el sonámbulo encanto de Ana
me indica el camino y la sombra:
al borde final del hombre
duerme una piedra de sal y arena,
mi sangre arde y mi pecho urge
la pequeña delicia del tiempo.
Si al terminar la lluvia
aún me encuentras eterno,
no me dejes tendido en la hierba,
toma por el cuello al agua
congelada en tus ojos:
me dirás la muerte que tanto añoro.
Si al terminar la lluvia
no comprendo el polvo en tus manos,
el trigo bueno que me ofreces,
pasa de mí y no me nombres,
que en el nombre del dios que me cuentas,
yace toda la fiesta y la vigilia.
Ayer apenas tomaba la ropa
y dejaba de lado el misterio,
entretejía palabras de savia,
besaba tus sueños con denuedo.
Ahora paso de ti y me alejo:
que se arrepientan los muertos de haberme dejado,
mi remordimiento lo trago con miel.
Ayer apenas era un niño
y los amantes conocían el miedo,
suplían la vida, aceptaban la muerte.
Una travesía de palomas que llevo en el alma:
una travesía enorme que me duele.
Si al terminar la lluvia
aún estoy presente,
sin nada que ofrecerte, sin nada que pedirte,
con más dudas que canciones,
con más pesares que reencuentros,
deja de lado la miseria,
cubre tu voz con sábana húmeda
que abrigue tu cuerpo del fuego.
Si al terminar la lluvia
aún me detengo al borde del camino,
delirante y ansioso,
me dirás quién duerme, quién sueña,
quién fracasa, quién sabe,
quién se marcha o quién se queda,
quién eres ahora que te duele.


Gustavo Solórzano – Costa Rica

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hay lugares de rendición
oscuros laberintos
donde el hombre
rastrea su agujero de páramo
dolor de herida acorralada
mensaje de náufrago en la caverna
fugaz como el aire
liviano desamparo
frágil como niño descalzo
el hombre pregunta su intemperie
camina su destierro de mago
busca sus pérdidas
y obediente
revuelve su nombre

en residuo de huesos

Alba Estrella Gutiérrez – Argentina

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JUNTAR LA MANADA…

He sentido…el irrefrenable impulso…
De aullar mirando la luna…
Juntar la manada…
Para una luchadora como yo…
Que ha peleado a brazo partido…
Por criar esos hijos…
Ha llegado el momento…
En que ellos se van…
Se van irremediablemente…
He sentido…el irrefrenable impulso…
De aullar mirando la luna…
Juntar la manada…
Con el corazón encogido…
Por la angustia…por la soledad…
He tenido la necesidad de gritar…
De aliviar esa tensión…
Es un dolor…que nace en el vientre…
Y llega al alma…llega al alma…
He sentido…el irrefrenable impulso…
De aullar mirando la luna…
Juntar la manada…
No sé qué ancestral latido…
Me iguala a las fieras…
He visto la luna redonda…
Y un ronco gemido…
Emergió de lo más profundo…
Y se elevó ululante al aire…
He sentido…el irrefrenable impulso…
De aullar mirando la luna…
Juntar la manada…Juntar la manada…

Graciela Viñoly – Uruguay

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CERROJOS

Busco el cerrojo de la noche.
El silencio es un nido de ausencias.
El olvido arruga los papeles.
El frío borra el título del cuento.
Abro las puertas
de los vuelos atardecidos
sobre el suspiro de las alas ausentes.
En la línea del horizonte
la lluvia encanta los cristales
con sus pasos de baile

Nedy Varela – Uruguay

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LA CARICIA PERDIDA

Busco una caricia, perdida en un valle
Que dos lunas llenas y redondas tienen.
Recorrí un camino, muy largo y oscuro
tratando deseoso y veloz llegar
a un almohadón, de lana mullida
y suave tibieza.
Fui yo, el primero de miles de hermanos
y sentado en él, los eché al abismo.
Bajaron tranquilos creyendo seguros
que despertaría, con las golondrinas.
Comencé a latir, casi no cabía
en el almohadón
pero una tarde, desperté con miedo
un sórdido ruido me sacudió entero
fue una mano blanca convertida en garra
que insistía encontrarme, para desprenderme.
Esquivé esa mano, pero ya cansado...
¡Me dejé vencer!
Por eso te busco madrecita mía
perdí la mirada de tus ojos pardos
no encontré ese valle de las lunas llenas
y manos pequeñas de caricias plenas.
Me encuentro en el limbo, esperándote.
Para que me cuentes ¡¿por qué yo no pude?!
despertar un día, seguir mi camino
asomar mi cuerpo, descubrir la luz.
Sentarme en el valle, que dos lunas tiene
y bebiendo de ellas calmar yo mi sed.
Busco una caricia, perdida en un valle
que dos lunas llenas y redondas tiene.
Tal vez en mi noche estarás un día
y puedas contarme ¡Por qué la perdí!!!!

Ana Serao – Argentina

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GUIÑO A PARIS PISHMISH

Hace nueve años fallecía Paris Pishmish, columna de la astrofísica mexicana. La buena voluntad de un amigo común nos presentó y se impuso admirarla pues comprendió, entre borradores, aquello que debe callarse; apenas comentó, con mordacidad pudorosa, el designio que la mano obedece al redactar. Para desgracia del autor, los dioses entrometidos abortaron la preñez del encuentro y, en un tropiezo, la muerte la prefirió. Quizás, desde entonces, la aridez del transcurso intensifica en el recuerdo el femenino rayo de tinieblas, candente entre lecturas sazonadas de vida.

La mata y el polvo
son del sendero
el desaseado gozo.
Silencio.
El transeúnte
con el morral de vocablos
musita separado.
Los astros cifran
su afán ascético
en pleamar tensa de sigilos.
Silencio.
El prisionero,
en el cuenco de la mente,
transpira arrítmico.
Entre la luna y el sol
¿quién palpó de tu luz
la cadencia en fuga, Paris?
Silencio.
Virgen encinta será
tu nombre de pergamino
entre las fisuras del ergo.

Ricardo R. Laudato – México

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Apareces ante mí
pequeño caracol
(dulce, duro)

y yo huyo
me escondo
me aparto

de tus ojos de hielo
de tu cuerpo que quema

mientras hago sonar cascabeles rotos


Cesibel Ochoa - Ecuador

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UROBORO

A expandir
se aprende trasgrediendo
Un globo que se infla
invade el espacio que es del aire
Lo integra
Y al reventar
lo lanza a nuevas latitudes
Lo impulsa
El Big Bang así te lo demuestra
Ya estuvimos dentro
ahora estamos fuera
mirándolo a distancia
Una dona azucarada que disfruta de sí misma
en un sentido y su contrario
en un plano y en otro que lo cruza
como todo lo que existe
en los anaqueles de esta tienda
Un desayuno en oxxo
con café con crema
y galletas de malvavisco rosa y blanco.

Mariano Fernández – México

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LOS CAMINOS

Los caminos
viejos y olvidados
nos llaman desde el fondo.

Por allí caminaron nuestros abuelos,
descalzos...
mirando el futuro con optimismo.
Ellos sabían donde empezar
y adonde llegar.

Resucitemos los caminos muertos,
limpiemos los caminos viejos,
saquemos la maleza y caminemos
por los viejos senderos.
Por allí se deslizó la sabiduría
ellos nos dirán quiénes somos.

Entonces y sólo entonces
al final de los viejos caminos
abriremos nuevos senderos
con nuestras propias manos
con nuestra mente.
Nuevos caminos con rumbo claro
caminos visibles,
caminos invisibles,

caminos hacia dentro,
caminos hacia fuera.
Recuerda,
el verdadero camino tiene dirección
pero no tiene una meta...
tiene muchas
es eterno y empieza cada día.

Si estas agotado... ¡Descansa!
pero en cuanto puedas,
reanuda tu marcha.

El destino del hombre es caminar
y caminaremos siempre, siempre...

Aún después de muertos,
nuestras huellas andarán
siempre, siempre, siempre...

César Mejía Lozano – Perú

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TRÁNSITO

Respira, me digo...
no dejes de respirar
atrapa el aire en tus pulmones
deja que viaje por tu sangre.
Siente la vida, me digo...
recorriendo tu cuerpo
como un magma humano
que calienta tus huesos y tu alma.
Respira, me digo...
no dejes de respirar
inspira y exhala y perpetúa
el ciclo mágico de la vida
perenne y caduco
definitivo y pasajero.
Respira, me digo
no dejes de respirar
cumple tu papel
en la línea de la vida
en el ritmo natural
de las cosas.
Venir de la tierra
y volver hacia ella
desnudo y solo
sin sayo ni sandalias
sin mitra ni casulla
sin lápida
ni ciprés.
Respira, me digo
y hasta el último suspiro
no dejes de respirar.
Y entonces, déjalo todo
y levanta el vuelo.
Sin el pesado equipaje
de los agobios y los miedos
emigra hacia la luz
hacia lo que nos espera
y desespera
hacia lo desconocido
y reconocido
hacia lo enigmático e inmutable.
Respira, me digo
respira hasta el final
con la rodilla en tierra
la esperanza en hoy
y el alma...
el alma en vilo.

Annabel Villar – España

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DESESPERANZA

Humillada y confundida entre el pasado y el olvido,
Colegiada y graduada en tiempos ganadores,
Racimos enjutos y a tropeles perdidos.

Desesperanza

Rasgada entre el pasado y el presente sumiso,
Abecedario de frases “in definido”
Gozosos caminos perdidos.
Desesperanza

Entre el anonimato fingido,
Profundo prolapso del espejo antojadizo,
Errante de sombras, en ecos jamás perseguidos.

Desesperanza

Barricada prohibida de gritos anónimos, temores.
Fulgor crispado y enrevesado,
De lo que quieres que oigamos, pero no oyes.

Oportunidad

Del día a día plasmado en tu cara,
Ahuyentando el tic-tac de las horas,
Lavando huellas al paso, a tu pisada.

Renacer

De las cenizas acumuladas,
De la chispa, el relámpago,
De tus ideas, a tus sueños sujetada.

Ave Fénix

Vuela alto, vuela, alma sin copia,
Únicos y propios son tus vuelos,
Ser con alma propia.

Dennis Mariella Muñoz Soto - España

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TU SANGRE

¡Yo he visto tu sangre!
Sangre primitiva morena y ágil
desparramada sobre el tic-tac
invernal del reloj
¡Yo he visto tu sangre!
Recorrer ríos infinitos
rompiendo corazones a las rocas
desde tu piel burlada
por murmullos
y voces fabricadas
en las porcelanas sombrías
de la intriga
Fértil estatua
también te he visto llegar cantando
junto al profundo túnel gris
de la soledad y desde lejos

cargar a cuesta
terribles montañas de dolores
Más hoy ¡Tu sangre !
Sangre primitiva
morena y ágil
se lava en el viento
con el tiempo
de besos
tiznados de esperanza

Rafael Rosado- República Dominicana

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Hoy es día de comunidad,
cierta y esclarecedora en lo múltiple.
Un rostro que se agolpa en un rostro
que es seguido del rostro de un rostro,
en sucesivos fuegos y sucesivos cielos,
en refulgentes cristales vertidos en palabras
que acordes rompen el caos.
Hoy es día de llamamientos
en los que los hombres eventualmente son,
y prodigios cancelan el lento anochecer
y mortuorios arrancan la piel capital
y hambreados consignan su lucidez
y sus futuras ganas y sus futuros corazones.
Y ya estamos aquí en letanías, en cantos,
en sacrificios, en relumbramientos,
como un solo hombre en la diversidad.
Y es menester oír la voz que nos dice y nos marca,
la voz común que está en nosotros
y nos llama con lumbre de soles
y nos guía sin apetencias a lo encontrado.

Joaquín Ferrer – Venezuela

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GENERACIÓN

Un día partiremos
En viaje sin retorno
Un día dejaremos
Lugar a los que vienen
¿Habrá algún sueño intacto
Por el que nos recuerden?
Tal vez sólo dejemos
Rastros de bombas crueles
Sobre ciudades trágicas
Y una sombra de guerra
Como cáncer violento
En torno del planeta.
Quizás haya rincones
Con sonrisas de niño

Tejiendo la alegría
Entre danzas y flores.

Manuel López Quiroga – Chile

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EL VOYAGER

ya lejano
observa
un planeta minúsculo
La tierra es una pisada de
de Dios
El hombre desde su madriguera
masacra tortugas
susurra muerte
a palazos asesinan una foca bebé
Mientras en mi ciudad
veo a una niña amamantar
para el suicidio
a su hijo recién nacido
el sabor que tienen los chocolates
no le preocupa
con pastillas y ácidos
se crean mejores planetas
El hombre busca su fe
coloca trampas
para los más pequeños roedores
los captura con veneno
los marca con balas
los deja sin piernas
sin lengua
no le interesa saber su especie
sólo mata negros árabes ratones y niños
Es capaz de arrastrar
a todos muertos
como comida rápida de cualquier supermercado

Teresa Irazaba – México

.

ACASO LOS ALCOHÓLICOS NO SE ENAMORAN ?

A Charles Bukowski
padre nuestro


El hígado es el más noble de los órganos
más que el corazón
a pesar de todo lo que se ha dicho al respecto hasta ahora
no es un vulgar músculo
que está condenado a trabajar sin reposo
con un ritmo metrónomo
el hígado es un laboratorio
un prodigio de la alquimia
es capaz de autoregenerarse
rige los humores del cuerpo
es el verdadero asiento de las pasiones
según los griegos
que en estas cosas
como en muchas otras
sabían mucho más que nosotros
sobrevive a cualquier imprevisto colapso
con mayor soltura y dignidad
por eso digo que te amo con todo el hígado
y no con todo el corazón
aunque la frase carezca de prestigio
como otra de tantas injusticias
que nos ha tocado ver y vivir
en estos tiempos menguados.

Luis Lacave - Venezuela

.

OCASO
En plenitud de vida, surge lúgubre eclipse
quitando el brillo al oro y la esperanza al dolor,
marca a fuego sobre la piel el destino ulterior
eres piedra rodante sin freno en el declive.

Pregunta, ¿sobreviré? ahogadas en el sudor,
entre los desperdicios, las respuestas compiten.
La verdad te rehuye en la Ave María que repites,
este es tu gran momento en manos del benefactor.

La prisa, atrás queda labrada en marcas perennes
así inequívocamente certero arribarás
a la bahía donde el futuro fosforece.

La desnudez pecaminosa en el barro se ancla,
en el ocaso la mirada alegre languidece
con un cariñoso guiño la posta se pasa.

Carlos Bardellini - USA

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LA MÁSCARA

“Es sólo una máscara” - dijo el alma del hombre-
Tan sólo una máscara
sonriente entre piolines anudados

¿Quién no desea, humano al fin
suerte y fortuna
amor y placer?

Pasión -¿Prisión?
Compasión… siniestro boomerang con las dirigidas a control remoto…
tan remoto como el fondo de tu mente
ecuaciones con incógnitas previsibles.
Necesarias concesiones polarizadas
y entre ellas…
… el nudo contra la piel de la nuca.

“la retribución bien vale la carga
de mi pesada máscara” – dijo el hombre-

Bien vale, pues ¿quién no acepta
-humano al fin, tan humano-
enmascararse
si al final de la jornada
la lujuria y la avaricia, copulando,
engalanan tus sueños?

bandidos de invisible antifaz
corrosivo
persuasivo

Humano al fin, demasiado humano
despojado en tu reposo de disfraces
y pueriles apariencias
te sorprende –cuando no debiera-

Tu rostro sobre la mesa de luz…
…y en el espejo, frente a vos
la imagen sonriente de tu máscara…

Claudio Di Renzo - Argentina

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LAS HORAS MUERTAS

Me tiendo en el sofá, cierro los ojos
y todo es como entonces;
cruzo el pasillo nuevamente, escucho
cómo juegan mis hijas,
una radio encendida, el rumor de un colegio
y una voz que parece que pronuncia mi nombre
pidiendo que me acerque una vez más.
Cierro los ojos. De repente todo
vuelve a estar como siempre:
otra vez sus zapatos en la entrada,
su bolso en una silla,
los juguetes en medio
y el color de los días al fondo de una historia
aún por ordenar en las fotografías.
Como si fuera un libro, lentamente,
voy abriendo los ojos en mitad de la sombra.
Ha oscurecido, escucho
el reloj de pared, el frigorífico
y el murmullo del agua que pierde esa cisterna
con la que yo no sé que voy a hacer;
igual que con mi vida,
esta vida vacía que ya no tiene arreglo,
que también va perdiendo la fe que le quedaba,
un resto de inocencia, las ganas de escribir…,
pero no los recuerdos
que se agolpan detrás de esta mirada triste
y que están frente a mí cuando cierro los ojos.

Juan Carlos De Lara – España

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CUANDO LLORA EL ALMA

El cuerpo se siente vencido,
El cansancio en la espalda,
Los músculos blandos,
La mirada, perdida en el cielorraso,
Las manos apretadas,
clavadas las uñas en las palmas...
De tanta impotencia.
El sueño se apodera de vos...
o a veces también te deja, pasando…
Largas horas de insomnio.
Cuando llora el alma, la mente se enreda,
Se achica, centrando todo en el ayer
¡Sin querer despejarse!
Para proyectar el futuro...
Que cree... nunca mas tener...
Cuando llora el alma,
Lloras... sobre todo la vida,
Enlutas tu huella...
Mirando el espacio infinito…

Alejandra Chaya – Argentina

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Un gato que huele a hombre
(como un hueso que se sabe viejo)
es un gato pelo hombre mancha negra,
y en sus patas va locura
y su fauce es un suspiro
que muerde el beso
mansamente que recuerda
se enrosca el pelo negro
la mancha loca
se agita la vida escrita bajo el lustre
los ojos pescado
los ojos abiertos
el gato marcado,
perdida la suma de sus días buenos
marcado el gato
real, completo
lo bello
lo bello
pelo cuero lengua seda
animal de olvidos que peleaste,
y en la sangre va locura de hombres muertos.

Carolina Contino - Argentina

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“Cercanos brotan mil ruidos
tan rebosados de silencio,
que, al oído, le parece oír
el canto de su propia inocencia”.
Jules Supervielle


TU SILENCIO

Nuevamente has regresado,
siempre regresas a otro tiempo.
Peregrina de tu propio destino
avanzas con las manos cerradas,
apretando fotocopias de recuerdos
que recobras constantemente
modificando la memoria,
y sin embargo...
ya no cabe el retroceso.
Con la luz de antiguos días azules
y la mochila cargada de piedras,
con gesto escéptico y lejano
sigues andando ese camino
que se te hace largo...
extremadamente largo y pesado.
¡Es inútil! No puedes ver el sol
cuyos rayos entibian tu alma,
lo ocultas tras los nubarrones
que sólo viajan por encima de ti,
mientras insistes en danzar entre ruinas,
evocando voces de fantasmas.
Y no puedes verlo porque lo cubre
un persistente y terco aguacero,
que no alcanza a mojar la calzada
pero que humedece tu presente,
mientras caminas - imperturbable -
sin reparar en que poco a poco, anochece.
Son otras las nubes, otras las lluvias,
otra la música y otra la ciudad.
Son otras las caricias, otros los besos
que resbalan, como gotas, por tu piel
sin dejar huella alguna,
pero no cabe la vuelta atrás,
sigues tu camino de regreso a pie
bajo ese sol que resplandece,
aunque no quieras o no puedas verlo.
A tu lado, en el lecho solidario,
como conjurando el tiempo,
yace un doble espejo de miedo.
Hoy sabemos que éramos tímidos
e indecisos, antes que el destino
explotara y nos despidiera a los dos,
lanzándonos, con furia, contra el viento.
¡Qué pena! ¡Cuánto amor perdido!
En tanto tú, impertérrita,
sigues engañando al camino,
mientras yo estaciono en tu mirada
rebosante de un profundo silencio
que comprendo, aunque no lo sepas.
Te quedan muy lejos los recuerdos
y demasiado cerca la nada.
Aparento no verte... pero te veo,
como veo ese pájaro de tus sueños
que, en ocasiones, sin haber sido invitado,
oliendo a plumas y alimentando espectros,
despega del pasado cantando en silencio,
choca contra las paredes del agujero negro
y aterriza para quedarse entre la bruma.
¡Ah! La mente humana...
¡Qué misterio!


Julio Pavanetti – España

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EL CÍRCULO DEL MISTERIOSO UNIVERSO

El circulo del misterioso universo
Tiene un centro origen fijo de las intrigas
Un radio vector selector de las victimas
Un misterio perimetral envolvente discriminante
Un misterio subliminal para los anormales (?)
Una línea diametral divide el mundo desigual
Un círculo de magia engloba los planetas
Entre la oscuridad los soles apagados la niebla
Una pelirroja suena un saxo profundo
Michel no deja la trompeta y el agua
Un mago levanta serpientes muertas
Miente poderes inventa levitaciones grotescas
El circuló de los poderosos
Señores sin escrúpulos enrostran el oro
Cada uno a cada cual las rejas esperan
Se manejan fuera del círculo
No están contenidos no son aceptados
Observan quien cae dentro del círculo de la mediocridad
En el círculo de los muertos
La curiosidad invade las mentes los cerebros secos
Caminan a golpes ciegos tropiezan las líneas y caen
Los abismos internos los aguardan
Los muertos cancerberos los reemplazan a diario por otros
Los otros son muertos recientes perdidos dentro del círculo
Y el círculo se sigue ampliando
El universo es el cementerio de la creación…

Oscar Alberto Marchesin – Argentina

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INMIGRACION

Doble ciudad
Salta como rana
El silencio sobre el muro
Imagen enlodada
Flotando en canales
La inmovilidad
Voces agraviadas
Negro panorama
Cuestiona osamentas
Violencia
Temor y crimen
Compartimos el ancho del mundo
Triple barda
Desolación
Alambre de púas
Encañonamiento del desierto
Balas perdidas
Controlan lo nuestro
Cinta adhesiva
Encobijados y atados
Niños
Mujeres desechables

Esperando un milagro
Empeñan la vida.



María Helena Leal Lucas - México

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SI EXILIO A LA PALABRA

Entierro tiempo
Agua la intimidad
Despueblo ideas como anzuelos
Pajarean tinieblas sobrevolando océanos
Sepulta sueños el cuerpo
Lamenta el pecho
Brazos caídos
La voz hacia el abismo
Mata la mano anhelo
Pierde futuro Opaca
Comen silencio los ojos
Cenan reclamos
Oscuridad
Sacrifico el corazón
Lincho al deseo
Corto cabezas del habla
Exilio la esperanza
En el infierno goza el retiro
Se traga la lengua
Me lanzo al vacío
Refugia llantos el cielo
Ventanea suplicas el horizonte
Río abajo fluyen calles
Pesca palabras la soledad.


Chungtar Chong López - México

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EL RINCÓN QUE NO DEJAMOS VER

El hombre tiene un lado de bondad;
aún queriendo que pase desapercibida
ante la triste realidad
de que el mundo esté hueco de dulzura.
¡Qué contrariedad!
Al ver cuanta locura
se ha cometido desde la adversidad
por el poder, la riqueza y la inquina.

Cerramos los ojos para no ver
el dolor que nos limita
y dentro de la sin razón
hay un corazón que palpita.
Por latir, no es que duela,
es más hondo donde se clavan las espinas.
Ese rincón que no dejamos ver;
arcón con mil cerraduras.
Así, nadie puede decir;
si te inclinas al norte o al sur
para no hacerte un cumplido
ni al este u oeste,
no seas rotulado como alma perdida.

En silencio…
… pero gritando desde lo más profundo
que te irrita tanta falsedad
al ser tan corrupta e indigna
de lo seres como yo,
de éstos,
que en la humanidad aún perduran.

Francisca Sánchez Barona - España

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QUE SE PONGA DE MODA LA POBREZA
que se ponga de moda la pobreza
en la geografía toda de este mundo

que se usen los zapatos bien rotosos
las remeras coloreadas de cemento

que la gente se empecine en perder todo
que haga cola para comprar nada

que sea elegante morirse de hambre
tener frío todo el día y a la noche

que se ponga de moda ser un pobre
lucir la poca moneda en el bolsillo
cartones como accesorios de la ropa

que cierren las cuentas de los bancos
que no haya vacaciones para nadie

que se expandan las pestes de este mundo
y no apliquen la vacuna contra la miseria

que se pongan de moda los que piden
que todos quieran sentarse a la intemperie
a disfrutar la ola de vacío
a gozar la enorme indiferencia

que ser pobre se ponga de moda
porque la moda naturalmente pasa

Hernán Salcedo - Argentina

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NO NIÑO TODAVÍA

No niño todavía,
quítame las vendas
que sofocan estos meses
impuros y arrogantes,
estos falsos calendarios
anudados en mi brazo.
No niño todavía,
quítame de aquella sepultura,
porque nunca hay días muy azules
allí dentro,
y siento la tierra a veces penetrar
en mi garganta;
siento rabia de lo oscuro,
siento la lengua del olvido
escondiéndose en mi boca.
Sé la aguja que remiende
los recuerdos mal cosidos,
sé mis ojos,
sé mi llanto
cuando yo esté seca de vivir;
dibújame de nuevo el mundo,
mi niño,
mi no niño todavía,
sé lo que quieras ser
cuando yo ya no lo sea.
Mañana por la tarde
quizá me encuentres muy cambiada,
una noche entre la noche
cubriendo las esquinas en que existas,
pero no hay izquierda sin derecha,
niño mío,
tú lo sabes más que yo,
lo sabes sin saberlo,
sin decir una palabra,
y todo pasa
tal vez con uno o dos raspones
que muestren tu dolor y carne viva.
Las calles de este mundo son estrechas,
mi querido,
mi no niño todavía,
imposibles de cruzar sin tropezarse,
sin matar algún insecto en el camino,
vida por vida, si se quiere.
A veces soy un trapo,
una estrella, pálida luna,
madrugada sin fin;
a veces yo soy tú,
querido niño mío.
No me dejes nunca sola,
ni cuando haga de tus besos sólo un nudo,
si te ciego,
si te odio,
si te quiebro,
no me dejes sola,
mi dulce niño,
mi no niño todavía.

Erick Strada - Perú

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En ocasiones, me avergüenzo de mis lágrimas,
también de los surcos que dejan,
porque me delatan y se
manifiesta
el niño que escondo en mis adentros.

Existen ciudades con nombres
y apellidos de dolor,
sabor a sangre
y sufrimiento.

Me duelen hoy, ahora, los
niños de las guerras,
de las malditas y repugnantes
guerras.

Los niños de miradas
limpias y ojos penetrantes,
de angustias y ruinas,
con los corazones encallecidos,
sentimientos enlatados,
pisoteados,
maltratados,
quemados,
puteados,
puteados,
puteados.

A veces, quisiera esconderme
en el lobo feroz que se come
a la ”caperucita roja de todos los cuentos”.

Deseo que se llenen todas
las plazas del mundo de
juegos infantiles
y
globos con sabor a fresa.


Pedro Javier Martín Pedrós -España

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CÍRCULO CERRADO

No lloro por las mariposas asesinadas
Ni por la tierra que se queja de su dolor
Yo solo lloro por las manos de aquella
Que me dio cinco dedos y un inmenso horizonte.
No lloro
Por el sol y el mar enfermizo
Ni por las ovejas desolladas y los cielos corrompidos
Lloro por los vestidos negros que hablan con la muchedumbre
Por los tacones engreídos que beben esperanza de la nada.
No lloraré, no,
Por las fuentes de los ríos sacrificadas al almíbar
Por los peces sin ojos que adoran las pequeñas ondas,
Por las monedas descoloridas de las mansiones,
Por las adelfas olvidadas en los palacios reales.
Lloraré por mi sangre partida.
Por mi ilusión perdida en un círculo cerrado.
El que ama en la oscuridad
Ama dos veces
Y el que baila en el extremo de la cuerda
Suspirará por los besos perdidos de las víboras.
Nadie puede consolar el miedo de la noche
En tu aparente mirada limitada.
Los caprichosos estanques anhelan los nenúfares
Que dibujan espirales y se comen puertas.
Lloraré por mi sangre partida.
Por mi ilusión perdida en un círculo cerrado.
Quise ver las rosas extrañas en la nieve
Y tus corpóreas palabras quemadas por el viento.
Pero solo vi feas máscaras sonrientes
Retando a los desiertos castillos de los lagartos.
Miradas, umbrales vacíos
Que no comprenden el vuelo de los pétalos
Por los jardines de las moscas.
Las canciones de los dioses de la noche no son escuchadas
Por la brisa ni la luna descuartizada.
Olvido, escombro, ciénaga,
Rumor, enigma, maldición
Son los padres de los versos agrios
De los versos del amor desnudo
Que viste a los reptiles con traje de hombre
Y a los hombres con túnicas de secretos manchados,
De infames nombres, de tinta sucia, de nada.
No lloraré por los hombres
Que rechazan sueños en parques plateados
Ni por las mujeres que abrazan sin saberlo
Estúpidas visiones.
Lloraré por mi sangre partida.
Por mi ilusión perdida en un círculo cerrado.

Francisco José Blanco Torres – España

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En algún lugar la luz debe dar otros colores
se me están haciendo las piernas bocas de cocodrilo
veo a los pájaros que regresan en cuña
caen los codos al señalarlos
abandonaron los nidos en un alarde de confianza y alguien prendió fuego a su pecho a la espera de su regreso
hay paisajes asolados que calman las pupilas del ciego otras pieles marcadas por el amo del ganado
hay que ser muy niño para descubrir la serenidad en el iris de una madre o muy hombre para cerrar los párpados de la mujer muerta
aparecen los primeros brotes de la ancianidad en las manos inseguras y los perros orinan automáticamente en los muñones del camino
las correas extensibles se alejan hasta el final del callejón
en las cuerdas de tender muchos viejos sonríen al viandante agitan sus piernas sarmentosas
en las bocas de las damas perfumadas la barra de carmín tropieza con las grietas lascivas
toman café en las terrazas y giran sus cucharillas alrededor del fondo de un recuerdo sucio
hay pasos de cebra movedizos donde sucumbieron algunos atletas sin cuerda
explotan niños suicidas a la puerta del colegio puntuales como la siesta
en el escaparate todos se empeñan en hacerse fotocopias de sí mismos y se encierran en carpetas despachadas
una pareja de enamorados ajena a todo ha comenzado el juego de arrancarse la lengua y sacarse los pulmones
después han prendido un cigarro y la ceniza ha seguido el reguero de la sangre hacia una alcantarilla llena de bolsas de mercadona
las aves migratorias pliegan sus alas y se dejan caer en picado
los inmigrantes venden paraguas para no ser dañados que nadie compra
en algún lugar de la noche debe manar un color inédito sin azules, naranjas o violetas de metal
sin amarillos exprimidos o negros de toril
matices que sólo tú conoces y que ahora me regalas con los ojos en tus uñas
nos cansamos de mirarnos hacia dentro
de diseccionarnos entre los ataúdes
fuegos artificiales en el cementerio
hoy nos asesinaremos todos de una vez
la secta del amor obliga
a regresar a la tierra prometida
llorar sin ganas
y comernos esta única flor
que alguien nos trajo
antes de la desbandada invernal

José Ramón Huidobro - España

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TRUCUTRUM

Suelen gustarme las mañanas grises
con aroma a café
y cierto barrizal en los pantalones
que nos evoque la incerteza de la existencia.
Un señor anaranjado repasa mis curvas
en el andén,
brota un huracán del túnel
y, quizás al sentirme igual que sirena
por un mar de neones,
esbozo una sonrisa
algo miel y agua;
no sé si va a parar en las Montcadas,
pero no llego a primera hora.

La lluvia tiene la ternura
adormecida
en las varillas del paraguas,
y dentro de mi libro
hay una reyerta de versos,
pero se han escapado los matices
buscando sus sombras entre las fábricas.

Ahora mismo
a través del cristal
un fantasma se manifiesta
mediante tus retinas,
presente con la forma
que deben tener los recuerdos
cuando son parte del olvido.
Estás más gordo
e igual de triste,
puede que menos loco
y un poco más volátil;
pero tus ojos siguen llevando la expresión
de los amaneceres
que no logramos retener.
Te veo más distante que la imagen
unívoca de ti
forjada en mis poemas:
el cabello tan recio
denota que ya no conserva
el aroma de mis abrazos.
Sí, niño, soy yo,
- he ansiado gritarte –
la pizpireta muchacha que empezaste a amar
para luego olvidar
como se olvidan los periódicos
en un rincón del verdulero.
También hubiera podido arrojarme
sobre tu regazo marrón
y llorar (mucho
a poder ser)
y suplicar el tacto de tu boca
para asesinar la distancia
de un presente pasado
que nos detesta.
Pero, como bien sabes,
he preferido mi océano gris de vocablos;
total, no importa
haberte hallado a través de los muros,
por encima del traqueteo
otro tedioso lunes.

Suelen gustarme ahora las mañanas
que poseen por un lado
la humareda de la ciudad
y en su interior
tu rostro – tan ajeno –
como un vaivén por el silencio.


Ruth Valentines – España

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EBRIEDAD

No pertenece a mayo
este abrazo de puertas y ventanas
de par en par, ni el canto de este día
que con plumas susurra un ritmo azul
carente de adoquines.
No son de abril las manos
que trastornan el aire, para tejer tu boca
y acabar con la voz de la afonía
que atenaza los labios de peatones
rotos y enardecidos.
Quizás es de noviembre
este gesto que expulsa el alquitrán
de pupilas opacas como el mármol,
para dejar un beso cristalino
en ojos desquiciados.
Pudiera ser febrero
el padre de estas horas sin preguntas
exentas de almanaques que enloquecen
cuando un jueves escapa con el martes
para vivir su amor.
No tiene fecha alguna la ebriedad
ni precisa de firmas que constaten
esta suave cadencia incandescente.

Toño Jerez - España

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LA VIDA

Obstinada va.
Entre aullidos y desastres
teje el camino. Lame su lengua azul
las heridas compartidas. En cada cicatriz
se va regenerando, confundiéndose con
el paisaje contrario. Incontenible
sale a caminar sobre los días,
dejando soles olvidados
para aquellos que aun no la presienten.
No descansa. La noche sin urgencias
la invita detrás del sudor de los amantes,
en cada pérdida encerrada en una lágrima,
en cada sonrisa abierta hacia el futuro.
Obstinada va entre la sangre derramada que no cesa.
Sobre la ultima geometría que aun
no hemos inventado. Va
desnuda sobre el mar, sobre la tierra
que es semilla y
caución que se susurra a baja voz cuando
los niños exilian la agonía.
Va entre los ojos cerrados de los necios,
de los olvidados,
de los que han perdido todo y aun la tienen
clavada, mineral. Inexorable.

La Vida va
sobre todas las cosas que nos conmueven
más acá de La Muerte

Julio Schwarsberg - Italia

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del cansancio

De las veces que me canso
de hacer por la vida,
guardo escombros en algún lugar
de la esperanza,
y aunque es pequeño el rincón
donde acumulo la desidia,
siempre claman memoria
las quebradas voces
de las cosas que en él voy abandonando.

Tal es así,
que sus ecos habitan en mis oídos
de la misma forma que la voz del agua
pervive en la memoria
de todos los desiertos.
Juan Fernández – España

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A PRIORI

Antes de tirar mis cenizas al viento
antes de mi juicio final
antes de pagar mis culpas
de purgar mis condenas
llenaré de aroma dulce mis pulmones
cubriré mi piel de sedas
cantaré en voz alta mis sueños
comeré una mandarina de invierno
y miraré cómo el ocaso
se alquimia en amanecer.
A priori la muerte
viviré enclaustrada
en el gozo de un segundo.

Natalia Gaete - Chile

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EL ARGUMENTO

esa melancolía por alcanzar la flor cortada
el minuto impasible
las mariposas fresquísimas
los barcos
los trenes
los hilos de sangre
que salen por los rotos agujeros

a veces el futuro parece un niño dormido
y algo más
que un poema
donde sollozan los ojos
blandamente desatados

sin embargo,

de todos esos ojos salen antepasados mío
y más allá de la centuria y del hoy y el olor a tierra
y el coñac del tiempo

renazco
y habito el nuevo milenio
como ese testigo

que vuelve a declarar, otra vez, a favor de la poesía.

Rocío L'Amar - Chile

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Haz rodar una poesía es un proyecto de intervención cultural que nace el año 2006 como una manera de fomentar la difusión de la creación poética y que en su tercer capitulo, llamado Gira Poema, toma cuerpo como una celebración del Día Mundial de la Poesía.

Mediante convocatoria de mail-art, trabajando sobre la base de la colaboración generosa de personas que actúan regalando sus creaciones o siendo tutores de la iniciativa, se ha obtenido el siguiente libro- objeto, poemario que es una muestra tangible de que la poesía aún vive y que poetas aprendices y ya consagrados, se unen superando barreras de tiempo y espacio para lograr el fruto que hoy, al leer estas líneas, llega a tus manos.

Como bien dijo Federico García Lorca la poesía no quiere adeptos, quiere amantes, por tanto, disfruta de esta obra colectiva, embriágate con su esencia y al finalizar la lectura sé generoso liberando estas letras, abre tus manos…
… Haz rodar una poesía.